Social / Contexto local
La confirmación de un caso de hantavirus en Metán encendió una alerta sanitaria en el sur provincial y volvió a poner el foco en las medidas de prevención, especialmente en zonas rurales, galpones, depósitos y viviendas donde puede haber presencia de roedores.
El paciente es un hombre de El Galpón que trabaja como transportista en la zona de Anta. Según la información sanitaria, comenzó con síntomas el 22 de mayo, fue internado el 28 y permanece en terapia intensiva con pronóstico reservado.
Se trata del primer caso registrado este año en Metán. Por ahora, las autoridades sanitarias no hablan de brote, pero sí remarcan la importancia de extremar los cuidados para reducir riesgos de contagio.
El hantavirus puede transmitirse por contacto con roedores infectados o por inhalación de partículas contaminadas con saliva, orina o materia fecal. Por eso, uno de los puntos centrales de prevención es evitar barrer en seco lugares cerrados o con señales de presencia de roedores.
Las recomendaciones apuntan a ventilar bien los ambientes antes de ingresar, usar protección al limpiar espacios de riesgo y desinfectar con lavandina diluida. También se aconseja mantener limpios patios, depósitos y alrededores de viviendas, además de guardar alimentos en recipientes cerrados.
Para el interior salteño, el caso tiene una lectura concreta: la prevención depende tanto de la respuesta sanitaria como de la información que llegue a tiempo a familias, trabajadores rurales, transportistas y municipios. La clave es actuar con cuidado, sin generar alarma, pero sin minimizar una enfermedad que puede evolucionar con gravedad.

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