Social / Contexto Local
Referentes de la salud pública local advierten que dar marcha atrás con la Ley de Etiquetado Frontal representa un grave retroceso preventivo, especialmente en regiones con altos índices de malnutrición infantil como el norte provincial.
El debate de salud: los octógonos en la mira de la derogación
La comunidad de especialistas en nutrición y salud pública de Salta manifestó un firme rechazo ante el proyecto legislativo impulsado en el Congreso de la Nación que busca derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida popularmente como la Ley de Etiquetado Frontal. Los profesionales advierten que la eliminación de los octógonos negros de advertencia en los envases de alimentos y bebidas no alcohólicas constituiría un retroceso alarmante en la lucha contra las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión y la obesidad.
Desde su implementación, la normativa nacional forzó a las empresas alimenticias a transparentar el contenido de nutrientes críticos (exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas y calorías) en sus productos. Referentes del sector sanitario de la provincia señalan que, más allá de informar al consumidor en el momento de la compra, la ley cumplió un rol indirecto clave: obligó a la industria a reformular las recetas de numerosos alimentos de consumo diario para evitar llevar los sellos negros, mejorando la calidad de la oferta alimentaria general de manera silenciosa.
La realidad del norte: el doble desafío nutricional
En los departamentos de San Martín y Orán, la discusión sobre el etiquetado frontal adquiere una dimensión urgente debido a las complejidades sociales y sanitarias del territorio. En el norte salteño coexisten de manera crítica dos realidades opuestas pero profundamente ligadas a la malnutrición: el déficit nutricional de bajo peso en parajes y comunidades vulnerables, y un crecimiento sostenido del sobrepeso y la obesidad infantil en los cascos urbanos.
Para las familias de escasos recursos, cuyos presupuestos se encuentran fuertemente ajustados, la presencia clara de los octógonos negros es una de las pocas herramientas accesibles para diferenciar de forma rápida un alimento realmente nutritivo de un producto ultraprocesado de bajo costo. La eliminación de este sistema de advertencia dejaría desprotegidos a los consumidores locales frente a estrategias publicitarias engañosas que suelen presentar productos altos en azúcares o sodio como opciones saludables o aptas para el crecimiento infantil, cuando en realidad no lo son.
Contexto: el impacto en los entornos escolares
La ley de etiquetado no solo regula la gráfica de los envases, sino que prohíbe explícitamente la publicidad dirigida a niños y la comercialización de productos con sellos de advertencia dentro de los establecimientos educativos. Los especialistas locales sostienen que, aunque la aplicación efectiva de estos controles en los kioscos escolares del interior salteño aún enfrenta importantes desafíos de fiscalización, la normativa proporciona el único marco legal para proteger los entornos escolares y fomentar hábitos saludables desde la infancia.
Asimismo, los profesionales de la salud coinciden en que la ley es perfectible y que se pueden revisar aspectos técnicos de los límites de cálculo para ciertos nutrientes. Sin embargo, recalcan que la solución bajo ningún concepto debe ser la derogación de la norma, sino el fortalecimiento de la educación alimentaria y el control de su cumplimiento en las provincias.
Próximos pasos
La defensa de la Ley de Etiquetado Frontal por parte de los profesionales salteños busca frenar el avance de la iniciativa de derogación en el ámbito parlamentario nacional. En los próximos meses, la atención estará puesta en el posicionamiento de los legisladores nacionales que representan a Salta y en las acciones que el Ministerio de Salud provincial pueda desplegar para sostener políticas de soberanía alimentaria y prevención nutricional en las escuelas y comunidades del norte.

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