Política Institucional
La Corte de Justicia de Salta decidió congelar los salarios de sus integrantes por un período de seis meses, en el marco de un esquema más amplio de ajuste que busca adecuar el gasto a la situación económica actual.
La medida fue dispuesta a través de una acordada que establece la suspensión de aumentos salariales para los jueces del máximo tribunal, en línea con decisiones adoptadas a nivel provincial en otros sectores del Estado.
El congelamiento no es el único cambio. La Corte también avanzó con un conjunto de restricciones orientadas a reducir el gasto operativo, que incluyen la limitación en la compra de insumos, la suspensión de viáticos y pasajes salvo casos urgentes, y un uso más eficiente de la flota oficial.
Además, se dispusieron recortes en horas extras y controles más estrictos en contratos de alquiler y servicios, con el objetivo de contener el presupuesto en un contexto de caída de recursos y presión inflacionaria.
Desde el organismo señalaron que estas medidas no deberían afectar el funcionamiento del servicio de justicia, aunque el impacto real dependerá de cómo se implementen en áreas sensibles que requieren insumos y movilidad.
El punto de fondo es más amplio. La decisión del máximo tribunal se inscribe en una tendencia que empieza a repetirse en distintos organismos públicos: el ajuste del gasto como respuesta a la situación económica.
En ese escenario, la Corte no queda al margen. Y su decisión marca una señal de que la política de austeridad comienza a atravesar a todos los poderes del Estado en Salta.









