Economía & Producción
Las primeras mediciones privadas de febrero muestran una nueva aceleración en alimentos, que ya rondan el 3,4% mensual en las últimas cuatro semanas. La suba de la carne explica casi la mitad del aumento y vuelve a poner en duda la posibilidad de perforar el 2% de inflación en el corto plazo.
Aunque enero cerró con un 2,9% según el dato oficial, los relevamientos de consultoras indican que febrero arrancó con mayor presión en góndolas. El índice de alimentos se incrementó cerca de un punto porcentual respecto del período previo y acumula varios meses sin mostrar una desaceleración firme.
La carne volvió a concentrar el mayor impacto. En la tercera semana de febrero registró un alza del 1,9% y acumula una suba del 5,3% en las últimas cuatro semanas. Ese comportamiento explica aproximadamente el 50% de la inflación promedio del rubro alimenticio.
En paralelo, el precio de la hacienda en el Mercado de Cañuelas subió alrededor de $400 en la última semana, movimiento que aún no se trasladó por completo al consumidor y que podría generar nuevos ajustes en los próximos días.
Otros segmentos mostraron bajas parciales. Frutas, bebidas para consumo en el hogar y lácteos registraron retrocesos cercanos al 0,9% en la última medición, y la mayoría de los productos relevados no presentó cambios. Sin embargo, el núcleo de alimentos básicos mantiene una dinámica superior al promedio general.
En el departamento San Martín, donde la carne tiene un peso central en el consumo cotidiano y en el comercio minorista, cualquier ajuste impacta de manera directa en el gasto familiar y en el volumen de ventas de carnicerías y negocios barriales. La evolución de este rubro es clave para medir el poder adquisitivo local.
Con este escenario, el objetivo oficial de consolidar una inflación por debajo del 2% mensual enfrenta un desafío concreto. Las próximas semanas serán determinantes para confirmar si se trata de un repunte transitorio o de un nuevo piso en los precios de los alimentos.

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