Categoría: Economía & Producción

  • Hasta 20 cuotas sin interés: la apuesta para mover ventas en el comercio salteño

    Hasta 20 cuotas sin interés: la apuesta para mover ventas en el comercio salteño

    Economía y Producción

    Banco Nación y la Cámara de Comercio e Industria de Salta avanzan en una agenda conjunta para empujar ventas en el comercio formal, en un contexto donde el consumo sigue débil y cada herramienta de financiamiento gana peso.

    La propuesta más fuerte es el programa “Pagá con BNA”, que permitirá comprar bienes durables en hasta 20 cuotas sin interés con tarjetas del banco. La iniciativa apunta a rubros como electrodomésticos, tecnología, materiales de construcción, muebles, bicicletas y motos.

    El movimiento no debe leerse solo como una promoción comercial. También funciona como señal del momento que atraviesa el sector: si hoy se sale a ofrecer financiamiento tan largo, es porque vender cuesta más y hace falta estimular decisiones de compra que vienen más frenadas.

    Además de ese programa, el banco impulsa otras herramientas como “Semana Nación”, con promociones por rubro, y “Viaja+”, que ofrece hasta 12 cuotas para gastos turísticos. También se presentaron soluciones digitales de pago para agilizar operaciones en puntos de venta.

    En Salta, la búsqueda es clara: sostener al comercio formal, mejorar competitividad y darle algo de aire a un mercado que necesita movimiento. Más que una novedad bancaria, la apuesta muestra que reactivar el consumo volvió a ser una urgencia concreta para el sector.

  • La industria salteña entró en zona crítica: menos consumo, despidos y presión fiscal

    La industria salteña entró en zona crítica: menos consumo, despidos y presión fiscal

    Economía y Producción

    La industria salteña atraviesa un momento cada vez más delicado. La caída del consumo, la pérdida de empleo y la presión fiscal empezaron a combinarse en un cuadro que ya no aparece como una dificultad pasajera, sino como una señal de deterioro más profunda para la actividad productiva.

    Desde la Unión Industrial de Salta advirtieron que la crisis golpea a casi todos los rubros y que el problema dejó de ser aislado. El freno en las ventas impacta de lleno sobre la producción y obliga a muchas empresas a trabajar con menos margen, menos movimiento y más incertidumbre sobre lo que viene.

    En Salta, el diagnóstico todavía no habla de cierres masivos, pero sí de despidos y de una caída del empleo industrial. Esa diferencia no alcanza para tranquilizar al sector. Al contrario: muestra que muchas firmas están intentando resistir, aunque ya empezaron a ajustar donde más duele.

    A ese escenario se suma otro frente de conflicto: la presión impositiva. Empresarios del sector cuestionaron los embargos de ARCA sobre cuentas de compañías con deudas fiscales y sostienen que, en medio de la retracción económica, esas medidas terminan agravando una situación que ya es frágil.

    El problema, además, no empieza ni termina en la coyuntura. En el norte argentino, la industria carga desde hace años con desventajas estructurales, como mayores costos logísticos, distancia de los puertos y menor competitividad frente a otras regiones del país. Cuando cae el consumo, esas debilidades pesan todavía más.

    La foto que hoy deja la industria salteña es clara: menos ventas, empleo en retroceso y empresas tratando de sostenerse en un contexto que se volvió mucho más duro. La discusión ya no pasa por crecer, sino por resistir.

  • En tres meses, la inflación casi alcanzó toda la proyección oficial para 2026

    En tres meses, la inflación casi alcanzó toda la proyección oficial para 2026

    Economía y Producción

    La inflación del primer trimestre dejó al Gobierno casi sin margen frente a una de sus principales metas económicas para este año. El Presupuesto 2026 había previsto una suba de precios de 10,1% para todo el año, pero en solo tres meses el acumulado ya llegó a 9,4%.

    El dato de marzo terminó de encender la alarma. El IPC fue de 3,4% y mostró que, aunque la inflación ya no está en los niveles más altos del año pasado, sigue lejos de una desaceleración que permita sostener la pauta oficial sin sobresaltos.

    La diferencia entre lo proyectado y lo que ya ocurrió no es un detalle técnico. Cuando una meta inflacionaria queda casi consumida en el primer trimestre, también se resienten la previsibilidad, las expectativas económicas y la capacidad de ordenar precios, salarios y consumo hacia adelante.

    Además, el comportamiento de los precios volvió a mostrar presión en rubros sensibles. Educación encabezó las subas por el inicio del ciclo lectivo, mientras otras áreas tuvieron un movimiento menor. Eso confirma que el proceso sigue siendo desigual, pero con impacto fuerte en gastos cotidianos que pegan de lleno en las familias.

    Para Salta y el norte, la lectura es directa. Si la inflación sigue por encima de lo previsto, también se complica más el día a día: cae la capacidad de compra, se encarecen servicios y alimentos, y se vuelve más difícil sostener ingresos en una economía donde el bolsillo ya viene muy ajustado.

    El problema de fondo no es solo que una proyección haya quedado vieja. Lo más delicado es que el Gobierno había planteado un escenario de mayor desaceleración y, por ahora, los precios siguen corriendo a otra velocidad. Con nueve meses todavía por delante, la meta anual ya quedó prácticamente al borde del desborde.

  • La industria del Norte Grande pidió una ley de emergencia y encendió una alarma regional

    La industria del Norte Grande pidió una ley de emergencia y encendió una alarma regional

    Economía y Producción

    La industria del Norte Grande salió a plantear que la crisis ya no se puede leer como una dificultad pasajera. En una reunión con el Parlamento regional, las uniones industriales pidieron avanzar con una ley de emergencia y advirtieron que el deterioro de la actividad ya compromete producción, empleo y continuidad operativa.

    El planteo incluye a Salta y pone sobre la mesa un problema estructural del norte argentino: producir en la región cuesta más, hay menos margen para absorber caídas de actividad y cada cierre fabril golpea con más fuerza sobre el entramado económico local.

    Según expusieron las entidades reunidas en Tucumán, la situación del sector se volvió crítica por la contracción de la actividad y por una estructura regional más frágil que la del centro del país. En ese contexto, remarcaron que la menor densidad económica y la menor diversificación productiva hacen que la pérdida de una unidad industrial no sea un episodio aislado, sino un daño difícil de revertir.

    El reclamo no se limitó a una declaración general. También incluyó pedidos concretos: impulsar leyes provinciales de emergencia industrial, revisar tasas municipales, liberar saldos a favor de Ingresos Brutos para cancelar obligaciones fiscales y eliminar mecanismos que encarecen la logística y restan competitividad.

    La advertencia también apunta al impacto sobre el empleo formal y sobre las finanzas públicas. Cuando cae la actividad industrial, no solo se resiente la producción: también se reduce la base tributaria y se debilitan recursos que terminan afectando a toda la economía regional.

    Para Salta, la señal es importante. La provincia forma parte de un norte que sigue teniendo menos espalda para soportar crisis prolongadas y donde la discusión por competitividad, costos y desarrollo productivo viene creciendo cada vez más. Por eso, el pedido de emergencia no debe leerse solo como un reclamo sectorial, sino como una alerta sobre el estado real de la economía industrial en la región.

    Más allá de si el planteo avanza o no en términos legislativos, el mensaje ya quedó instalado: una parte del aparato productivo del Norte Grande considera que ya no está discutiendo beneficios, sino condiciones mínimas para sostenerse.

  • Un edificio tokenizado se financió en horas en Salta: qué muestra este nuevo negocio

    Un edificio tokenizado se financió en horas en Salta: qué muestra este nuevo negocio

    Economía y Producción

    Salta volvió a aparecer en una tendencia que mezcla inversión digital, mercado inmobiliario y capital global. Un proyecto tokenizado logró reunir fondos en menos de 24 horas y dejó una señal sobre cómo empiezan a moverse algunos negocios en la provincia.

    La operación reunió a 132 inversores de 17 países y consiguió US$958.800 para financiar un desarrollo comercial en San Lorenzo Chico. La clave del caso no está solo en la velocidad, sino en el mecanismo: en lugar de una inversión tradicional, el proyecto se ofreció mediante tokenización, una lógica que permite dividir un activo real en partes digitales para que más personas puedan entrar con montos más bajos.

    Dicho en simple, no se trata exactamente de una criptomoneda, pero sí de un esquema que toma elementos del universo cripto. Un inmueble o proyecto se representa digitalmente, se fracciona y se ofrece como participación a distintos inversores. Eso reduce barreras de entrada y abre una puerta nueva para captar fondos.

    La novedad, en este caso, no pasa solo por el edificio. Lo que aparece es una forma distinta de financiar negocios desde Salta, en una provincia donde el crecimiento minero, la expansión urbana y la demanda de servicios están empujando nuevas oportunidades de inversión.

    Ahí está el punto más interesante del caso. Mientras gran parte de la población sigue lejos del crédito hipotecario o del acceso a la vivienda, empiezan a ganar espacio instrumentos más sofisticados, vinculados a activos digitales y a capital internacional. Esa tensión muestra que no toda la economía se mueve al mismo ritmo ni para los mismos sectores.

    Más que una historia de ladrillos, el caso funciona como una señal de época. Salta empieza a entrar en circuitos donde se cruzan tecnología, real estate e inversión global. La pregunta de fondo ya no es solo cuánto tardó en financiarse un proyecto, sino qué tipo de economía se está consolidando y quiénes pueden participar de ella.

  • Marzo cerró con 3,4% de inflación y volvió a presionar sobre gastos clave de las familias

    Marzo cerró con 3,4% de inflación y volvió a presionar sobre gastos clave de las familias

    Economía y Producción

    La inflación de marzo volvió a superar el 3% y dejó una señal que impacta de lleno en el bolsillo: educación, transporte, combustibles y alimentos fueron algunos de los rubros que más empujaron el costo de vida en el arranque del año.

    El Índice de Precios al Consumidor marcó 3,4% en marzo y acumuló 9,4% en el primer trimestre. En la comparación interanual, la suba de precios llegó al 32,6%, en un contexto en el que el Gobierno esperaba seguir mostrando una desaceleración más marcada.

    Uno de los rubros que más se movió fue educación, con un alza de 12,1% en pleno regreso a clases. También subió con fuerza transporte, con 4,1%, impulsado por combustibles, tarifas y pasajes. En paralelo, alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 3,4%, en línea con el promedio general, con presión fuerte de la carne.

    El dato no es menor para Salta y el norte argentino. Cuando aumentan educación, movilidad y comida, el golpe se siente rápido en la economía diaria de los hogares. No se trata solo de un número técnico: son gastos básicos que afectan el arranque del mes, el traslado al trabajo, la escuela y las compras más elementales.

    En ese marco, la canasta básica alimentaria acumuló una suba de 11,6% en el primer trimestre, mientras que la canasta básica total avanzó 9,6%. Eso dejó otra referencia sensible: una familia de cuatro integrantes necesitó más de 1,4 millón de pesos para no ser considerada pobre, sin contar alquiler ni expensas.

    El dato de marzo reabre una discusión que sigue muy presente: aunque la inflación ya no está en los niveles más altos del año pasado, sigue mostrando presión en rubros sensibles y todavía está lejos de dejar de condicionar la vida cotidiana. En provincias como Salta, donde el ingreso rinde cada vez menos frente a gastos esenciales, esa tensión se vuelve todavía más visible.

  • Crisis textil: cayó en concurso una empresa que producía para marcas masivas y apuntan a las importaciones

    Crisis textil: cayó en concurso una empresa que producía para marcas masivas y apuntan a las importaciones

    Economía y Producción

    La crisis de una empresa que fabricaba para marcas conocidas volvió a poner sobre la mesa una discusión cada vez más fuerte en la industria argentina: qué margen le queda a la producción local cuando se combinan importaciones, caída del consumo y costos altos.

    Fantome Group, una textil de Villa Devoto que llegó a producir para Reebok, Kappa y Kevingston, entró en concurso preventivo para intentar reestructurar su deuda y sostener su continuidad operativa. La firma atribuyó su deterioro a la presión importadora, la retracción del mercado interno y un esquema de costos que ya no pudo sostener.

    El caso no pasa solo por una empresa en problemas. Funciona como señal de una tensión más amplia dentro del sector textil, donde muchas firmas enfrentan un escenario más duro para competir, vender y mantener empleo.

    Según la información publicada, la compañía llegó a tener 120 trabajadores en sus mejores años, pero hoy sostiene apenas 20. También acumuló 33 cheques rechazados por casi 45 millones de pesos y perdió contratos clave que durante años le habían dado volumen de producción.

    La ruptura más fuerte se habría dado cuando Kevingston, uno de sus principales clientes, reemplazó fabricación local por importaciones directas. Después se cayó también el vínculo con la licenciataria de Kappa y Reebok, lo que terminó de profundizar la crisis.

    Más allá del expediente judicial, lo que expone este caso es una pregunta de fondo sobre el modelo productivo. Cuando se abre más el juego para los importados y el consumo interno no acompaña, las empresas más chicas o medianas quedan mucho más expuestas a perder mercado, reducir personal y entrar en crisis financiera.

    Para economías regionales y para cualquier provincia que mire con atención el empleo privado, la señal no es menor. No se trata solo de una textil porteña en concurso, sino de un ejemplo concreto de las dificultades que atraviesa una parte de la industria nacional para seguir en pie.

    La discusión ahora excede a Fantome. Lo que queda planteado es si este tipo de crisis será una excepción o si empieza a consolidarse como síntoma de un escenario más complejo para producir en Argentina.

  • Inflación de marzo: en Salta calculan un piso del 3% y cuestionan si el dato alcanza para mostrar el golpe real

    Inflación de marzo: en Salta calculan un piso del 3% y cuestionan si el dato alcanza para mostrar el golpe real

    Economía y Producción

    La inflación de marzo podría volver a mostrar una aceleración y en Salta ya se estima un piso cercano al 3%, en un contexto donde muchas familias sienten que el encarecimiento real de la vida cotidiana va bastante más allá de ese número.

    El dato oficial del IPC se conocerá este 14 de abril, pero las proyecciones privadas ya anticipan que marzo habría sido el mes con mayor inflación en lo que va del año, empujado por aumentos en servicios regulados, educación y combustibles.

    El punto de discusión no pasa solo por el porcentaje final. También aparece una crítica cada vez más repetida: si la medición oficial refleja de verdad cuánto pesan hoy los servicios en el presupuesto familiar. Luz, gas, internet, combustibles y gastos escolares vienen ocupando una parte creciente de los ingresos, sobre todo en hogares con salarios fijos.

    En Salta, esa sensación se profundiza porque el impacto no se limita a las góndolas. Muchas veces el golpe más fuerte llega por los costos que no se pueden evitar. Cuando suben la energía, el transporte o la conectividad, el ajuste se siente antes de entrar al supermercado y deja menos margen para el resto de los consumos.

    Por eso, aunque el número oficial ronde el 3%, hay sectores que advierten que con una ponderación más actualizada el resultado podría ser incluso superior. La discusión de fondo es si el índice sigue mostrando con precisión cómo cambió el patrón de gastos de la población.

    El problema no es solo técnico. Cuando los servicios básicos ganan cada vez más peso y los ingresos no acompañan al mismo ritmo, la inflación se vuelve más dura de sostener para el bolsillo real. En ese escenario, cada nuevo dato deja de ser una cifra aislada y pasa a medirse en pérdida de poder adquisitivo.

    Marzo, en ese sentido, puede marcar algo más que una suba mensual. Puede confirmar que el costo de vida sigue presionando fuerte y que para muchas familias del norte el número oficial ya no alcanza para explicar todo lo que se encareció.

  • Litio en Salta: POSCO avanza con una inversión millonaria y refuerza su esquema productivo

    Litio en Salta: POSCO avanza con una inversión millonaria y refuerza su esquema productivo

    Economía y Producción

    El avance del proyecto Sal de Oro volvió a quedar en el centro de la agenda minera salteña tras una reunión entre el gobernador Gustavo Sáenz y directivos de POSCO Argentina, en la que se repasó el estado actual de una de las inversiones más fuertes vinculadas al litio en la provincia.

    Más allá de la foto política, el dato de fondo es que el proyecto ya se mueve en escala grande. La inversión total supera los 2.000 millones de dólares y combina explotación en el Salar del Hombre Muerto con procesamiento industrial en Salta, en un esquema que busca agregar valor dentro de la provincia.

    La empresa ya opera en General Güemes la primera planta de producción de hidróxido de litio del país y, según se informó, atraviesa la etapa final de puesta a punto. En marzo, POSCO produjo 1.500 toneladas y actualmente trabaja por encima del 70% de operación.

    En paralelo, avanza la construcción de una planta de carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto, cuya inauguración está prevista para fines de 2026. Ese desarrollo forma parte de una segunda etapa con la que la compañía busca ampliar su capacidad productiva y consolidar su presencia en la región.

    El Gobierno salteño presentó el proyecto como un caso de articulación entre recursos naturales, industria e inserción en la transición energética global. Pero la discusión de fondo no pasa solo por el tamaño de la inversión, sino por cuánto de ese movimiento se traduce en empleo local, proveedores regionales y desarrollo real para la provincia.

    Según los datos oficiales, el emprendimiento representa más de 500 empleos directos y más de 5.000 indirectos en etapa de construcción. También se mencionó la participación de empresas de Salta y Catamarca, además de programas de formación, capacitación e intercambio educativo.

    Para Salta, el litio ya no aparece solo como una promesa a futuro. Empieza a mostrar infraestructura, producción y escala. El desafío ahora es otro: que ese crecimiento no quede limitado a los números de inversión y logre consolidarse como una cadena productiva con impacto territorial concreto.

  • Alivio fiscal para pymes: qué cambia con la reglamentación del RIMI

    Alivio fiscal para pymes: qué cambia con la reglamentación del RIMI

    Economía / Producción

    El Gobierno reglamentó el RIMI, un régimen que busca incentivar inversiones de micro, pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de reactivar la actividad productiva en distintos sectores.

    A diferencia de otros programas más amplios, este esquema no está pensado como una moratoria general, sino como un incentivo para quienes decidan invertir en equipamiento, infraestructura o expansión de sus negocios.

    En la práctica, el RIMI apunta a facilitar que las pymes puedan encarar proyectos productivos con algún tipo de beneficio fiscal, lo que podría aliviar parte de la carga en un contexto económico todavía complejo.

    El foco está puesto en inversiones concretas. Es decir, no alcanza con tener una pyme: el acceso al régimen depende de que exista un proyecto real de crecimiento o mejora en la actividad.

    Ahí aparece el primer límite del programa. Muchas pequeñas empresas, especialmente en el interior, no están en condiciones de invertir hoy, sino que priorizan sostenerse en medio de la caída del consumo y el aumento de costos.

    En el norte argentino, donde predominan comercios, servicios y pequeñas unidades productivas, el impacto del RIMI dependerá de algo clave: si las condiciones económicas permiten que las pymes vuelvan a apostar por crecer.

    Por eso, más que un alivio directo, el régimen funciona como una herramienta potencial. Puede ser útil para quienes estén en condiciones de invertir, pero deja afuera a una parte importante del sector que hoy sigue con dificultades para sostener su actividad.

    El debate de fondo es claro: si este tipo de medidas alcanza para reactivar a las pymes o si, sin mejoras en el contexto general, termina siendo un beneficio que pocos pueden aprovechar.