Categoría: Economía & Producción

  • Créditos hipotecarios en Salta: solo uno de cada diez logra acceder

    Créditos hipotecarios en Salta: solo uno de cada diez logra acceder

    Economía / Producción

    El acceso a la vivienda propia sigue siendo un desafío en Salta, incluso con la reactivación de líneas de crédito hipotecario. Según datos recientes, solo una de cada diez personas logra cumplir con los requisitos necesarios para acceder a un préstamo.

    El dato expone una brecha clara entre la oferta de créditos y la capacidad real de la población para tomarlos. Entre las principales barreras aparecen los ingresos exigidos, la estabilidad laboral y las condiciones financieras necesarias para calificar.

    Aunque en los últimos meses se registró un mayor movimiento en el mercado de créditos, esto no se traduce en un acceso masivo. La mayoría queda afuera del sistema, sin posibilidad de financiar la compra de una vivienda.

    En la práctica, el problema no es solo la existencia del crédito, sino quién puede realmente acceder. Para muchas familias, los requisitos siguen siendo difíciles de alcanzar en un contexto económico complejo.

    En el norte salteño, donde los niveles de ingreso suelen ser más bajos y la informalidad laboral es más alta, esta dificultad se profundiza.

    Esto implica que la posibilidad de acceder a una vivienda propia sigue siendo limitada para una gran parte de la población, a pesar de las herramientas disponibles.

    El dato de fondo es contundente: el crédito existe, pero no está al alcance de la mayoría.

    El desafío hacia adelante será ampliar el acceso real, en un escenario donde la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones económicas de las familias.

  • Vuelven los vuelos directos entre Salta y Rosario: qué cambia para el turismo y la economía

    Vuelven los vuelos directos entre Salta y Rosario: qué cambia para el turismo y la economía

    Economía / Producción

    Salta recupera una conexión aérea clave: se reanudan los vuelos directos a Rosario, una ruta que había sido suspendida y que vuelve a posicionar a la provincia en el mapa de la conectividad nacional sin pasar por Buenos Aires.

    La reactivación de este corredor aéreo no es solo un dato operativo. Implica una mejora concreta en la movilidad entre dos regiones con potencial turístico y comercial, lo que puede traducirse en mayor circulación de personas y actividad económica.

    Rosario es uno de los principales centros urbanos del país, con un mercado importante para el turismo interno. La conexión directa facilita el acceso al norte, reduciendo tiempos y costos para quienes buscan viajar a Salta y sus alrededores.

    Para el sector turístico, esto representa una oportunidad de crecimiento. Más vuelos implican mayor flujo de visitantes, lo que impacta en hotelería, gastronomía y servicios asociados.

    También puede beneficiar al movimiento empresarial y comercial, al simplificar la logística de viajes sin depender de escalas en Buenos Aires.

    En el norte salteño, este tipo de medidas tiene un efecto indirecto pero relevante: más turistas que ingresan a la provincia pueden extender su recorrido hacia destinos del interior, generando movimiento económico en distintas localidades.

    El desafío será sostener la frecuencia y la demanda de esta ruta para que no vuelva a discontinuarse.

    El dato de fondo es claro: mejorar la conectividad no solo acerca destinos, sino que puede dinamizar economías regionales que dependen del flujo constante de visitantes.

  • La motosierra en números: de dónde salen los USD 67.000 millones de ajuste

    La motosierra en números: de dónde salen los USD 67.000 millones de ajuste

    Economía / Producción

    El giro fiscal del Gobierno nacional no fue solo un cambio de discurso. Detrás del superávit que muestra la administración de Javier Milei hay un ajuste estimado en unos USD 67.000 millones, basado en recortes concretos del gasto público.

    El cambio central fue pasar de un esquema con déficit a uno con superávit, reduciendo partidas clave del Estado en distintos niveles.

    Entre los principales recortes aparecen la obra pública, las transferencias a provincias, los subsidios económicos y parte del gasto social.

    En el caso de la obra pública, el freno a proyectos nacionales tuvo impacto directo en la actividad de la construcción y en el empleo vinculado. En provincias del norte, donde muchas obras dependen del financiamiento nacional, esto se traduce en menos movimiento económico y menor generación de trabajo.

    También hubo una fuerte reducción de transferencias a las provincias, lo que obligó a gobiernos locales a ajustar sus propias cuentas o buscar nuevas fuentes de financiamiento. Esto impacta en servicios, infraestructura y capacidad de inversión.

    Otro punto clave fue la quita o reducción de subsidios, especialmente en energía y transporte. En la práctica, esto implicó un traslado de costos al usuario, con aumentos en tarifas que se sienten en hogares y comercios.

    El ajuste se completa con recortes en distintas áreas del gasto estatal, en una lógica de reducción del tamaño del Estado para ordenar las cuentas públicas.

    El resultado es un cambio de signo en las finanzas: el Gobierno logró mostrar superávit en los primeros meses de gestión, algo que no ocurría desde hace años.

    Sin embargo, el costo del ajuste es uno de los principales ejes de debate.

    En regiones como el norte salteño, el impacto se siente de forma directa: menos obra pública, mayores costos y menor circulación económica.

    El dato central es claro: el superávit no es un número aislado, sino el resultado de decisiones que afectan de manera concreta la actividad y el bolsillo.

    De cara a los próximos meses, la discusión será si este equilibrio fiscal logra sostenerse sin profundizar la caída en sectores clave de la economía.

  • Construir cuesta más: actualizan precios de materiales para obra pública en Salta

    Construir cuesta más: actualizan precios de materiales para obra pública en Salta

    Economía y Producción

    El Gobierno de Salta actualizó los precios de referencia de materiales utilizados en la obra pública, en un contexto donde los costos de construcción siguen en aumento.

    La medida no es menor: estos valores son los que se utilizan para calcular presupuestos, licitaciones y certificaciones de obras en toda la provincia.

    En términos simples, significa que construir hoy es más caro que antes, y eso impacta directamente en el costo de las obras que ejecuta el Estado.

    El ajuste responde a la variación de precios en insumos clave como cemento, hierro y otros materiales básicos, que vienen registrando aumentos sostenidos.

    El impacto no se queda en los números. Cuando suben los costos, las obras pueden requerir más presupuesto, readecuaciones o incluso demoras si los fondos no alcanzan.

    En departamentos como San Martín, donde la obra pública es clave para infraestructura, servicios y desarrollo local, este tipo de actualizaciones puede influir en el ritmo y la ejecución de proyectos.

    El dato de fondo es claro: la construcción se encarece, y eso obliga a recalcular cómo, cuándo y cuánto se puede construir.

    Más que un ajuste técnico, la actualización refleja una tendencia más amplia de la economía: sostener obras públicas en un contexto de costos en alza.

  • Turismo en Salta: 50 mil visitantes y alta ocupación, pero con impacto desigual

    Turismo en Salta: 50 mil visitantes y alta ocupación, pero con impacto desigual

    Economía y Producción

    Salta registró cerca de 50.000 visitantes y más de un 80% de ocupación durante el último período turístico, según datos oficiales. El movimiento confirma que el turismo sigue siendo uno de los motores activos de la economía provincial.

    El flujo de visitantes genera impacto en hoteles, gastronomía, transporte y comercios, activando ingresos en distintos sectores vinculados a la actividad.

    Sin embargo, el dato agregado abre una pregunta clave: cómo se distribuye ese movimiento dentro de la provincia.

    En general, los niveles más altos de ocupación suelen concentrarse en destinos tradicionales como la capital salteña y los Valles Calchaquíes, mientras que otras zonas reciben un impacto menor.

    En el norte provincial, departamentos como San Martín y Orán no siempre logran captar ese flujo turístico en la misma proporción, lo que limita el efecto económico directo en la región.

    Aun así, el turismo sigue siendo una de las pocas actividades que, incluso en contextos de consumo ajustado, logra sostener cierto nivel de movimiento económico.

    El desafío sigue siendo ampliar esa distribución y generar condiciones para que más localidades puedan aprovechar ese flujo de visitantes.

    Más allá de los números, el dato relevante es que el turismo sigue activo, pero su impacto no es uniforme en todo el territorio.

  • El combustible sube y el consumo se recalcula: cómo impacta en la economía del norte

    El combustible sube y el consumo se recalcula: cómo impacta en la economía del norte

    Economía y Producción

    El aumento del combustible empieza a cambiar algo más profundo que los precios: modifica la forma en que se mueve la economía. En el norte salteño, donde el transporte es clave, el impacto se siente antes y más fuerte.

    Cada carga de nafta o gasoil no solo afecta al conductor. Detrás hay una cadena: camiones que abastecen comercios, vehículos que sostienen la actividad diaria y familias que reorganizan sus gastos.

    Cuando el combustible sube, el primer ajuste no siempre es inmediato en precios, sino en el consumo. Se viaja menos, se compra distinto, se prioriza lo esencial. La economía empieza a desacelerarse desde abajo.

    En departamentos como San Martín, donde gran parte de la actividad depende del traslado constante de mercadería, el costo del combustible tiene un peso mayor que en otras regiones.

    El movimiento que se ve en estaciones de servicio —camiones, autos, utilitarios— es parte de ese sistema. Cuando el costo de moverse sube, toda esa dinámica empieza a cambiar.

    A mediano plazo, el efecto termina trasladándose a precios. Pero en lo inmediato, lo que aparece es otra señal: menor consumo, menor circulación y una economía que se ajusta.

    El combustible, en este contexto, no solo define cuánto cuesta cargar un tanque. Define cuánto se mueve la economía.

  • Nación adelanta fondos a provincias: qué significa y por qué Salta está incluida

    Nación adelanta fondos a provincias: qué significa y por qué Salta está incluida

    Economía y Producción

    El Gobierno nacional oficializó un esquema de adelantos financieros para provincias, en un contexto de caída de ingresos fiscales. Salta está entre las 12 jurisdicciones que accederán a estos fondos.

    La medida permite a las provincias recibir anticipos de dinero que, en realidad, forman parte de recursos que les corresponden más adelante. No se trata de fondos nuevos, sino de un adelanto para cubrir necesidades inmediatas.

    El monto total del esquema alcanza cifras elevadas, con un tope que puede llegar a los $400.000 millones a nivel nacional, lo que refleja la magnitud del problema que buscan compensar.

    El punto central es la caída en la recaudación. Menores ingresos por impuestos impactan directamente en las finanzas provinciales, que dependen en gran medida de estos recursos para sostener su funcionamiento.

    En el caso de Salta, estos adelantos pueden ser clave para mantener pagos corrientes, como sueldos, servicios y continuidad de algunas obras.

    Sin embargo, el mecanismo también implica un condicionante: al adelantar fondos, las provincias reducen su margen financiero futuro, ya que esos recursos ya no estarán disponibles más adelante.

    Desde una mirada territorial, esto impacta directamente en departamentos como San Martín y Orán, donde la presencia del Estado es clave en áreas como salud, educación y asistencia social.

    El esquema deja en evidencia una situación más amplia: las dificultades fiscales que atraviesan las provincias en un contexto económico complejo.

    Más que una solución estructural, los adelantos funcionan como una herramienta de corto plazo para sostener el funcionamiento del Estado.

  • El precio del pan se desordena en el norte: diferencias de hasta $1.000 por kilo

    El precio del pan se desordena en el norte: diferencias de hasta $1.000 por kilo

    Economía y Producción

    El precio del pan dejó de tener una referencia clara en el norte salteño. En Tartagal y otras localidades del departamento San Martín, el mismo producto puede variar hasta $1.000 por kilo según la panadería.

    Un relevamiento en comercios y publicaciones locales muestra que el kilo de pan francés se vende entre $1.800 y $2.800, con diferencias marcadas incluso dentro de una misma ciudad.

    La variación no responde a una regulación específica ni a un precio de referencia, sino a decisiones individuales de cada comercio, que ajusta según sus costos, ubicación y tipo de clientela.

    En panaderías de barrio, los precios suelen ubicarse en la franja más baja, mientras que en zonas más céntricas o con mayor estructura los valores tienden a subir.

    Detrás de esta dispersión hay varios factores: el costo de la harina, los servicios, el transporte y la caída del consumo, que obliga a cada negocio a definir su propio margen para sostenerse.

    El resultado es un mercado sin referencia clara, donde el consumidor ya no sabe cuánto debería costar un producto básico.

    En departamentos como San Martín, donde el ingreso promedio es menor y el impacto del precio en alimentos es más sensible, esta diferencia se siente más fuerte en el día a día.

    El caso del pan expone una tendencia más amplia: la dificultad para sostener precios estables en productos esenciales.

    En ese escenario, la pregunta ya no es cuánto aumenta, sino cuánto puede variar según el lugar donde se compre.

  • Clase media en ajuste: recortan gastos básicos en un escenario de estancamiento

    Clase media en ajuste: recortan gastos básicos en un escenario de estancamiento

    Economía y producción

    Un informe reciente advierte sobre una situación cada vez más extendida: la clase media ya no solo reduce consumos secundarios, sino que empieza a recortar gastos esenciales para poder sostenerse.

    El dato central es el estancamiento laboral. Con ingresos que no crecen al ritmo de los costos, muchas familias se ven obligadas a ajustar en áreas clave como alimentación, salud o educación.

    El cambio marca un punto de quiebre. Históricamente, la clase media podía absorber crisis reduciendo gastos no prioritarios, pero el escenario actual muestra un deterioro más profundo en la calidad de vida.

    El fenómeno no es aislado ni reciente, pero se intensifica en un contexto donde el empleo no mejora y las condiciones económicas siguen siendo inestables.

    En el norte argentino, este proceso se siente con mayor fuerza. Los ingresos más bajos y la menor estabilidad laboral hacen que el margen de ajuste sea más limitado, obligando a decisiones cada vez más difíciles en la vida cotidiana.

    El informe deja una señal clara: el problema ya no es solo el consumo, sino la capacidad de sostener lo básico.

    La pregunta que queda es directa: ¿la clase media sigue siendo clase media… o está empezando a caer de nivel?

  • Dólar en duda: la estrategia de ahorro que perdió valor en lo que va del año

    Dólar en duda: la estrategia de ahorro que perdió valor en lo que va del año

    Economía y producción

    En lo que va del año, una de las estrategias más comunes de ahorro en Argentina —comprar dólares para resguardarse— dejó de ser tan efectiva como en otros momentos, generando pérdidas frente a otras alternativas financieras.

    El cambio se explica por un escenario distinto: mayor estabilidad cambiaria y tasas en pesos más atractivas, lo que favoreció estrategias como el carry trade, donde los inversores buscan rendimiento en moneda local en lugar de refugiarse en el dólar.

    En términos simples, quienes optaron por quedarse en pesos y aprovechar rendimientos financieros lograron mejores resultados que quienes dolarizaron sus ahorros esperando una suba del tipo de cambio que, hasta ahora, no ocurrió.

    Esto rompe una lógica muy arraigada en el país, donde históricamente el dólar fue sinónimo de protección frente a la inflación y la incertidumbre económica.

    En el norte argentino, donde el ahorro en dólares es una práctica extendida, este cambio de escenario genera dudas y obliga a repensar decisiones cotidianas. Muchos siguen viendo al dólar como refugio, pero el contexto actual muestra que no siempre garantiza ganancias.

    El punto clave es que el comportamiento del dólar dejó de ser predecible en el corto plazo, y eso impacta directamente en cómo las personas eligen resguardar su dinero.

    La pregunta que se abre es clara: ¿sigue siendo el dólar el lugar más seguro para ahorrar… o el escenario económico está cambiando las reglas?