Categoría: Economía & Producción

  • Indumentaria en crisis: caen las ventas, sobran prendas y crece la preocupación por el empleo

    Indumentaria en crisis: caen las ventas, sobran prendas y crece la preocupación por el empleo

    Economía y Producción

    El sector de indumentaria atraviesa una nueva señal de crisis por la caída de ventas, la acumulación de stock y la dificultad de las empresas para sostener márgenes en un contexto de consumo todavía débil.

    Según datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, el 59% de las empresas registró una baja en sus ventas y el 81% señaló la falta de consumo como el principal problema. La situación se agrava porque más de la mitad de las firmas declaró tener mercadería acumulada en depósitos.

    El problema no se limita al comercio minorista. La baja demanda también golpea a fábricas, marcas, distribuidores, talleres y proveedores textiles. Cuando la ropa no se vende, se frena la reposición, se acumula capital inmovilizado y crecen las dificultades para pagar sueldos, alquileres, insumos y servicios.

    La cadena también empieza a sentir atrasos en los cobros y problemas de pago entre empresas. En un sector que depende mucho de la temporada, los cambios de colección y la rotación de stock, tener depósitos llenos puede transformarse rápidamente en pérdida de rentabilidad.

    El empleo aparece como una de las principales preocupaciones. Algunas firmas ya ajustan dotaciones, no reemplazan vacantes o reducen horas de trabajo para intentar sostenerse frente a la caída de actividad.

    Para Salta, el impacto puede verse en locales de ropa, ferias, venta por catálogo, emprendimientos textiles y negocios familiares. La indumentaria suele ser uno de los rubros donde las familias recortan primero cuando los ingresos no alcanzan, por lo que la baja del consumo se siente rápido en comercios de barrio y centros comerciales.

    La crisis del sector muestra que la recuperación económica todavía no llega de manera pareja. Aunque algunos indicadores financieros mejoren, en la economía real muchas empresas siguen enfrentando ventas bajas, stock acumulado y consumidores que priorizan alimentos, servicios y gastos esenciales.

    El desafío será ver si la actividad logra recomponerse en los próximos meses o si la caída del consumo termina profundizando los problemas de empleo y producción en una cadena que ya viene golpeada.

  • Salvador Mazza en alerta: el comercio advierte un derrumbe de la actividad económica

    Salvador Mazza en alerta: el comercio advierte un derrumbe de la actividad económica

    Economía y Producción

    Comerciantes de Salvador Mazza advierten una fuerte caída de la actividad económica y aseguran que muchos negocios atraviesan una situación crítica por la baja de ventas, los costos fijos y la menor circulación en la frontera.

    La localidad depende en gran parte del movimiento comercial con Bolivia. Por eso, cuando se reduce el tránsito fronterizo, el impacto se siente de inmediato en almacenes, locales de indumentaria, ferias, transporte, servicios y pequeños comercios.

    Según referentes del sector, las ventas cayeron a niveles mínimos en comparación con años anteriores. Algunos comerciantes sostienen que hoy apenas logran vender una fracción de lo que facturaban en otros momentos de mayor movimiento.

    El problema no se explica por una sola causa. La caída del consumo en Argentina se combina con la crisis económica boliviana, los bloqueos, la falta de combustible del otro lado de la frontera y una menor circulación de compradores. Esa mezcla golpea directamente a una economía local que vive del intercambio diario.

    A pesar de la baja de ventas, los costos siguen firmes. Alquileres, servicios, impuestos, empleados, reposición de mercadería y gastos operativos continúan presionando a negocios que cada vez tienen menos margen para sostenerse.

    La preocupación ya se traduce en cierres o persianas bajas. Para muchos comerciantes, el riesgo es que la crisis deje de ser una mala temporada y se convierta en un deterioro permanente del tejido comercial local.

    Salvador Mazza muestra con claridad que la frontera no es solo un paso internacional: es trabajo, consumo, transporte y supervivencia económica. Cuando Bolivia se paraliza o cuando baja el movimiento regional, el impacto también se siente del lado argentino.

    El reclamo del sector apunta a medidas de acompañamiento y a una mirada específica para las economías fronterizas. En una localidad donde el comercio es parte central de la vida diaria, la caída de actividad no afecta solo a los dueños de negocios, sino también a trabajadores, familias y proveedores que dependen de ese circuito.

  • Fondo de Asistencia Laboral: cómo funcionará el nuevo esquema previsto en la reforma laboral

    Fondo de Asistencia Laboral: cómo funcionará el nuevo esquema previsto en la reforma laboral

    Economía y Producción

    El Gobierno nacional reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral, una herramienta prevista en la reforma laboral que permitirá a las empresas constituir reservas para cubrir obligaciones futuras con sus trabajadores, incluidas eventuales indemnizaciones.

    La medida fue oficializada mediante el Decreto 408/2026 y forma parte del nuevo esquema de modernización laboral impulsado por Nación. El objetivo oficial es dar mayor previsibilidad a los empleadores frente a costos laborales futuros y ordenar mecanismos de cobertura ante desvinculaciones u otras obligaciones.

    El fondo no implica un pago inmediato para los trabajadores ni reemplaza automáticamente todos los sistemas vigentes. Su aplicación dependerá de la implementación en cada sector, de los convenios colectivos y de las condiciones que se definan para su funcionamiento.

    Según la reglamentación, las reservas podrán administrarse a través de fondos comunes de inversión o fideicomisos financieros autorizados, bajo control de organismos competentes. La idea es que los aportes periódicos generen un respaldo económico para afrontar compromisos laborales cuando corresponda.

    Para las empresas, especialmente pymes y comercios, el esquema puede ofrecer una forma de planificar costos que hoy suelen aparecer de golpe ante una desvinculación. Sin embargo, también abre una discusión sensible: cómo garantizar que esos fondos estén disponibles, protegidos y no impliquen una reducción de derechos para los trabajadores.

    En Salta, el tema puede impactar en sectores como comercio, construcción, servicios, transporte, agroindustria y pequeñas empresas que enfrentan dificultades para sostener empleo registrado. En una provincia con alta informalidad laboral, cualquier cambio en el sistema debe evaluarse no solo por su efecto sobre los costos, sino también por su capacidad real para fomentar trabajo formal.

    La reglamentación deja abierto un debate clave: si el fondo servirá para dar previsibilidad y facilitar la contratación, o si terminará generando nuevas tensiones entre empleadores, sindicatos y trabajadores. Como en el resto de la reforma laboral, el impacto real dependerá de cómo se aplique en cada actividad.

  • Reglamentaron la modernización laboral: qué cambia para trabajadores, empresas y sindicatos

    Reglamentaron la modernización laboral: qué cambia para trabajadores, empresas y sindicatos

    Economía y Producción

    El Gobierno nacional reglamentó parte de la Ley de Modernización Laboral y puso en vigencia cambios que alcanzan a la registración de trabajadores, los convenios colectivos, la actividad sindical, las licencias médicas, los recibos digitales y algunas modalidades de empleo.

    La medida fue oficializada mediante el Decreto 407/2026 y forma parte del paquete de reformas laborales impulsadas por Nación para modificar reglas de funcionamiento entre empleadores, trabajadores, sindicatos y cámaras empresarias.

    Uno de los puntos centrales está en los convenios colectivos. La reglamentación introduce cambios en los mecanismos de representación y negociación, con impacto en la forma en que se discuten condiciones laborales por actividad o sector.

    También se establecen nuevas reglas vinculadas a la tutela sindical y al funcionamiento de las organizaciones gremiales, un aspecto que seguramente abrirá debate con sindicatos por su impacto en la representación de los trabajadores.

    La norma avanza además en la digitalización de trámites laborales. Entre los cambios aparecen recibos de haberes digitales y prescripciones médicas electrónicas, medidas que el Gobierno presenta como parte de una simplificación administrativa.

    Otro punto relevante es la registración laboral en sectores específicos como la construcción, donde se modifican procedimientos para ordenar altas, bajas y documentación. También se incluyen actividades vinculadas a servicios de movilidad y reparto mediante plataformas digitales.

    Para Salta, el impacto puede sentirse en pymes, comercios, construcción, transporte, reparto, empleo agrario y servicios. En el norte provincial, donde la informalidad laboral sigue siendo un problema estructural, la pregunta será si estas nuevas reglas facilitan la registración real o si quedan solo como cambios administrativos.

    La reglamentación no resuelve por sí sola los problemas del mercado laboral argentino. Su efecto dependerá de cómo la apliquen organismos, empresas, cámaras y sindicatos, y de si logra generar empleo formal sin precarizar condiciones de trabajo.

    El debate que viene será clave: modernizar normas laborales puede ayudar a reducir trabas, pero el desafío de fondo sigue siendo crear empleo registrado, sostener derechos básicos y dar previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores.

  • Endeudamiento familiar: buscan frenar embargos durante un año en Salta

    Endeudamiento familiar: buscan frenar embargos durante un año en Salta

    Economía y Producción

    El crecimiento de las deudas familiares llegó a la agenda legislativa de Salta. Diputados debatirá un proyecto que propone declarar la emergencia social y económica por endeudamiento y suspender durante un año embargos, ejecuciones y subastas contra familias, trabajadores y pymes.

    La iniciativa fue impulsada por el diputado Omar Exeni y apunta a dar una respuesta temporal frente al aumento de la mora y las dificultades de pago que atraviesan muchos hogares. El proyecto no plantea perdonar deudas, sino frenar por un período las medidas judiciales que puedan agravar la situación económica de quienes ya están en crisis.

    El dato de fondo es fuerte: más de la mitad de los hogares registra algún tipo de deuda. Según los números citados en el debate, el 55,1% de las familias está endeudado y la mora bancaria familiar llegó al 11,2%, el nivel más alto en dos décadas.

    El problema no se limita a préstamos bancarios. En la vida cotidiana aparece en tarjetas de crédito, financieras, billeteras virtuales, compras en cuotas, préstamos personales y deudas acumuladas para cubrir gastos básicos.

    Muchas familias ya no se endeudan solo para comprar electrodomésticos o bienes durables. Cada vez más usan crédito para llegar a fin de mes, pagar alimentos, servicios, alquileres, medicamentos o gastos escolares.

    Para Salta, el tema tiene un impacto directo sobre hogares y pequeñas actividades económicas. En el interior, donde los ingresos suelen ser más irregulares y las oportunidades laborales más limitadas, un embargo puede cortar recursos básicos o complicar la continuidad de una pyme chica.

    La discusión legislativa deberá definir hasta dónde puede llegar una suspensión de medidas de cobro sin afectar otros derechos ni romper contratos vigentes. También deberá evitar que la emergencia se convierta en una salida simbólica sin herramientas reales para ordenar deudas.

    El proyecto abre un debate necesario: cómo proteger ingresos básicos de familias y trabajadores sin desconocer obligaciones pendientes. En una economía donde el crédito se volvió parche de ingresos, el endeudamiento ya no es solo un problema financiero, sino una señal social de alerta.

  • La UIA advierte que las inversiones todavía no llegan a la economía real

    La UIA advierte que las inversiones todavía no llegan a la economía real

    Economía y Producción

    La Unión Industrial Argentina advirtió que el “país de las inversiones” todavía no llegó y marcó una diferencia entre la mejora de algunos indicadores financieros y la situación concreta de la economía productiva.

    El planteo apunta a una tensión central del actual escenario económico: la baja de la inflación, la mejora del riesgo país o el mayor orden fiscal pueden generar expectativas positivas, pero no alcanzan por sí solos para activar fábricas, ampliar producción, tomar trabajadores o sostener nuevos proyectos industriales.

    Desde el sector empresario señalan que todavía faltan condiciones de competitividad para que las inversiones lleguen de manera sostenida. Entre los puntos sensibles aparecen el costo del crédito, la presión impositiva, la caída de la demanda, los costos logísticos, la energía, la infraestructura y la apertura de importaciones en sectores que compiten con costos internos elevados.

    La advertencia no desconoce las señales de estabilidad macroeconómica, pero pone el foco en el tiempo que tarda esa mejora en trasladarse a la actividad real. Para la industria, el desafío es que las expectativas se conviertan en producción, empleo, financiamiento y compras concretas.

    En Salta, esa discusión tiene una bajada clara. La inversión no se mide solo en anuncios nacionales o en movimientos financieros, sino en obras, parques industriales, proveedores locales, agroindustria, logística, energía y empleo formal.

    También importa para los sectores vinculados a la minería. Si los grandes proyectos no arrastran proveedores salteños, capacitación laboral, infraestructura y encadenamientos productivos, el impacto territorial puede quedar limitado a rubros puntuales.

    El mensaje de la UIA vuelve a marcar una distancia entre mercado financiero y economía cotidiana. La recuperación productiva requiere estabilidad, pero también crédito accesible, reglas previsibles, demanda y condiciones para competir.

    La pregunta de fondo es si la mejora macroeconómica logrará transformarse en inversión real. Para provincias como Salta, la respuesta será clave: sin actividad productiva más fuerte, la estabilidad puede quedar lejos de las pymes, los trabajadores y los comercios del interior.

  • Crece la morosidad: más hogares se atrasan con créditos y billeteras virtuales

    Crece la morosidad: más hogares se atrasan con créditos y billeteras virtuales

    Economía y Producción

    La morosidad de los hogares volvió a crecer y encendió una señal de alerta sobre la capacidad de pago de las familias. Cada vez más personas se atrasan con créditos, tarjetas, préstamos personales y financiamiento a través de billeteras virtuales.

    Según los datos difundidos, la mora en créditos a familias llegó al 12% en abril, el nivel más alto en más de dos décadas. Además, acumula 18 meses consecutivos de aumento, lo que muestra que el problema no es aislado ni pasajero.

    La situación es todavía más fuerte en entidades no bancarias y plataformas digitales, donde la mora alcanzó el 31,5%. Ese dato refleja el peso creciente de financieras, aplicaciones y billeteras virtuales como vía de acceso rápido al crédito para gastos cotidianos.

    El problema de fondo es que muchas familias usan deuda para sostener consumo básico, pagar servicios, cubrir compras en cuotas o llegar a fin de mes. Cuando los ingresos no alcanzan y el crédito se vuelve caro, el atraso aparece como una consecuencia directa.

    La morosidad no afecta solo a los bancos. También golpea el comercio, porque las familias endeudadas reducen compras, evitan nuevas cuotas y pierden margen para consumir en almacenes, supermercados, indumentaria, electrodomésticos y servicios.

    En Salta y el norte argentino, el fenómeno se siente con fuerza en tarjetas, préstamos personales, financieras, compras en cuotas y billeteras virtuales. En muchos hogares, el crédito dejó de ser una herramienta para comprar bienes durables y pasó a funcionar como parche frente a ingresos ajustados.

    El aumento de la mora también puede complicar el acceso futuro al financiamiento. Quienes quedan en situación irregular pueden enfrentar más restricciones, tasas más altas o directamente quedar fuera del sistema formal de crédito.

    La señal es clara: aunque algunos indicadores macroeconómicos muestren estabilidad, una parte importante de los hogares sigue bajo presión. La deuda familiar se convirtió en otro termómetro del costo de vida y de la dificultad para sostener gastos básicos con ingresos que todavía no alcanzan.

  • La inflación de mayo se desaceleró, pero todavía no logra bajar del 2% mensual

    La inflación de mayo se desaceleró, pero todavía no logra bajar del 2% mensual

    Economía y Producción

    La inflación de mayo volvió a mostrar una desaceleración, pero todavía no logró perforar el piso del 2% mensual, según las estimaciones de consultoras privadas.

    El dato oficial del INDEC aún no fue publicado, pero las mediciones preliminares ubican el índice entre 2,1% y 2,5%, por debajo del 2,6% registrado en abril. La tendencia confirma una baja gradual en el ritmo de aumentos, aunque todavía lejos de un alivio claro para los bolsillos.

    Entre las consultoras, Equilibra estimó una inflación de 2,3% para mayo, mientras que Libertad y Progreso calculó 2,1%. En tanto, LCG midió una suba de 2,5% en el promedio de las últimas cuatro semanas.

    Uno de los rubros que sigue generando mayor preocupación es alimentos. Aunque el ritmo general de precios se moderó, algunos productos básicos continúan presionando el gasto cotidiano de las familias. Las verduras, en particular, tuvieron aumentos fuertes y empujaron el comportamiento de los productos estacionales.

    El Gobierno nacional mira la desaceleración como una señal positiva dentro del proceso de estabilización. Sin embargo, el desafío sigue siendo consolidar una baja sostenida que no dependa solo de la recesión, la caída del consumo o el atraso de algunos precios regulados.

    Para Salta y el norte argentino, el impacto se mide en la vida diaria. Aunque el índice nacional sea más bajo que meses anteriores, los aumentos en alimentos, transporte, medicamentos, alquileres y servicios siguen marcando el presupuesto de hogares, comercios y trabajadores.

    La inflación que baja en las planillas no siempre se traduce de inmediato en alivio real. Por eso, el dato de mayo deja una lectura intermedia: los precios suben menos, pero todavía suben a un ritmo que mantiene ajustada la economía familiar.

    El mercado espera que la inflación pueda perforar el 2% mensual recién en los próximos meses. Hasta entonces, la pregunta central seguirá siendo si la desaceleración logra sostenerse sin frenar aún más la actividad económica.

  • Pagni en Salta: el norte gana peso político por el avance de la minería y la energía

    Pagni en Salta: el norte gana peso político por el avance de la minería y la energía

    Economía y Producción

    Carlos Pagni analizó en Salta el presente político argentino y el nuevo peso estratégico que empieza a ganar el norte del país a partir del avance de la minería, la energía y las inversiones vinculadas a recursos naturales.

    La charla reunió a gobernadores, empresarios, funcionarios y referentes del sector productivo, en un contexto donde Salta y Jujuy aparecen cada vez más conectadas con proyectos mineros y energéticos de alcance nacional e internacional.

    Uno de los ejes del análisis fue la crisis de representación política y el liderazgo de Javier Milei, en medio de un escenario nacional marcado por reformas, tensiones institucionales y reacomodamientos entre Nación y provincias.

    Pero el punto más relevante para la región estuvo en la lectura sobre el norte argentino. Pagni señaló que provincias como Salta y Jujuy empiezan a ocupar un lugar distinto dentro del mapa económico del país por su potencial minero, energético y productivo.

    Ese cambio puede tener consecuencias políticas. Si el norte concentra recursos estratégicos para la transición energética y para nuevas inversiones, sus gobernadores pueden ganar mayor capacidad de negociación frente al poder central.

    Para Salta, la minería no representa solo una oportunidad de inversión. También abre debates sobre infraestructura, empleo local, proveedores, controles ambientales, licencia social y distribución de beneficios en los territorios donde se desarrollan los proyectos.

    La presencia de actores políticos y empresariales en la charla mostró que el tema ya no se limita al sector minero. La discusión de fondo es qué lugar ocupará el norte argentino en la economía nacional de los próximos años.

    El desafío será transformar ese potencial en desarrollo real. Para que la minería y la energía generen un cambio territorial sostenido, no alcanza con atraer capitales: también será necesario mejorar caminos, servicios, formación laboral, control público y participación de las comunidades.

  • La hoja de coca se encarece en Salta y crece el malestar por un precio sin regulación clara

    La hoja de coca se encarece en Salta y crece el malestar por un precio sin regulación clara

    Economía y Producción

    El precio de la hoja de coca volvió a generar malestar entre consumidores salteños, que advierten aumentos constantes y valores cada vez más difíciles de sostener para una práctica profundamente arraigada en la vida cotidiana del norte argentino.

    En distintos puntos de venta, el octavo de hoja de coca ronda los $14.000, aunque algunos consumidores aseguran haber visto precios de hasta $18.000. Otras presentaciones también muestran valores altos: el cuarto puede llegar a $27.000 y el medio kilo a $54.000.

    La queja no pasa solo por el monto, sino por la falta de una referencia clara. A diferencia de otros productos de consumo masivo, la hoja de coca no tiene un precio oficial regulado, por lo que su valor depende de la disponibilidad, el transporte, la demanda, los controles fronterizos y la intermediación comercial.

    Esa situación expone una zona gris que forma parte del problema. En Salta, la venta de hoja de coca es visible y el consumo está socialmente extendido, pero el ingreso del producto al país se mueve en un marco legal complejo. Esa combinación genera un mercado poco transparente, donde los precios pueden variar fuerte de un comercio a otro.

    Para muchos salteños, la hoja de coca no es un producto marginal. Está presente entre trabajadores rurales, choferes, comerciantes, feriantes, obreros y consumidores habituales que la incorporan a sus rutinas laborales y sociales. Por eso, cada aumento se siente como el encarecimiento de una costumbre cotidiana.

    El problema también tiene una dimensión fronteriza. La oferta depende en buena medida de la circulación regional y de las condiciones de ingreso desde países vecinos. Cuando hay restricciones, mayores controles o menor disponibilidad, el precio suele trasladarse rápidamente al consumidor final.

    La discusión de fondo es quién puede ordenar un mercado que funciona sin reglas claras. Mientras los consumidores reclaman valores más razonables, los comerciantes señalan costos de reposición, traslado y abastecimiento. En el medio queda una práctica cultural muy salteña que, por los aumentos, empieza a sentirse cada vez más como un lujo.

    Sin regulación clara ni información transparente sobre la formación del precio, la bronca de los coqueros salteños seguirá creciendo. Lo que antes era parte estable del consumo cotidiano hoy se vuelve otro termómetro del costo de vida en la provincia.