Frontera / Seguridad
Un control de Gendarmería sobre la Ruta Nacional 34 terminó con el secuestro de 100 toneladas de material ferroso que eran trasladadas en 15 camiones sin la documentación correspondiente. El procedimiento ocurrió en Paraje Capiazuty, en el norte salteño.
El operativo fue realizado por integrantes del Escuadrón 54 “Aguaray”, que controlaron de manera consecutiva los vehículos de carga. Durante la inspección, detectaron irregularidades documentales y constataron que transportaban material ferroso, también identificado como chatarra.
La carga total alcanzaba los 100.000 kilos y fue valuada en aproximadamente $200 millones. Ante la falta de respaldo documental, intervino la Fiscalía Descentralizada de Tartagal, que dispuso el secuestro de la mercadería, los camiones y teléfonos celulares vinculados al procedimiento.
Catorce hombres mayores de edad quedaron supeditados a la causa. Además, uno de los conductores era menor de edad, por lo que fue entregado a sus padres conforme a las medidas dispuestas.
La investigación se tramita por presunta infracción al Código Aduanero. Por ahora, el eje del caso está puesto en la circulación irregular de una carga de gran volumen y alto valor económico, no en otro tipo de delito que no haya sido informado oficialmente.
El procedimiento vuelve a poner el foco en la Ruta 34 como corredor sensible del norte provincial. En esa zona, los controles no solo apuntan a drogas, armas o mercadería de consumo, sino también a cargas comerciales, materiales sin documentación y posibles maniobras aduaneras.
Para el departamento San Martín y el área de Aguaray–Tartagal, este tipo de operativos muestra la importancia del control sobre el transporte pesado. Cuando una carga millonaria circula sin respaldo, el problema no es solo administrativo: también involucra trazabilidad, origen, destino y reglas básicas para el movimiento de mercadería en una zona de frontera.

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