Economía y Producción
Newmont lanzó un programa de jóvenes profesionales para su operación Cerro Negro, en Santa Cruz, y volvió a poner sobre la mesa un tema que también empieza a ganar peso en provincias como Salta: la necesidad de formar y retener perfiles técnicos para una actividad minera en expansión.
La convocatoria está dirigida a graduados recientes de Ingeniería en Minas, Electromecánica, Metalurgia, Química y Geología. El programa contempla 10 plazas, una duración de 12 meses y modalidad presencial, con un esquema de formación que incluye rotación por distintas áreas, trabajo en terreno y acompañamiento dentro de la empresa.
Más allá del anuncio puntual, el dato relevante es otro: la minería no solo mueve inversiones, sino que también empieza a demandar personal joven con formación específica para cubrir puestos vinculados a la operación, el mantenimiento, los procesos y la supervisión técnica.
En el caso de Cerro Negro, la iniciativa se inscribe además en un contexto de expansión. La compañía avanza con una inversión de 800 millones de dólares para ampliar el desarrollo de la operación y extender su vida útil más allá de 2035. Ese horizonte refuerza una tendencia que se repite en distintos proyectos del país: cuando la actividad crece, crece también la necesidad de contar con capital humano calificado.
Para Salta, donde la minería viene ganando centralidad por el desarrollo del litio y otros proyectos vinculados a la cadena productiva, el movimiento también deja una señal. La discusión ya no pasa solo por atraer inversiones, sino por cómo se preparan las provincias para generar empleo local y evitar que la mayor parte de los puestos técnicos terminen cubriéndose con profesionales formados fuera del territorio.
En ese escenario, programas como el de Newmont muestran que la formación profesional puede convertirse en una pieza clave para conectar a los jóvenes con sectores de alta demanda. También dejan una pregunta abierta para el norte argentino: si la minería va a seguir creciendo, qué tan listas están las universidades, los institutos y el entramado productivo local para acompañar ese proceso.

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