Ganancias y Monotributo: el FMI pide cambios que pueden impactar en trabajadores salteños

Economía y Producción

El FMI volvió a poner el foco sobre dos puntos sensibles para la economía argentina: el Impuesto a las Ganancias y el Monotributo. El organismo propone que más trabajadores formales vuelvan a pagar Ganancias y que el régimen simplificado se acerque más al sistema general, con el objetivo de aumentar la recaudación.

La propuesta forma parte de una reforma tributaria más amplia que busca ordenar el sistema impositivo, ampliar la base de contribuyentes y reducir algunos impuestos considerados distorsivos. Pero el impacto más directo podría sentirse en asalariados, profesionales independientes, pequeños prestadores de servicios y monotributistas.

En el caso de Ganancias, el FMI plantea volver a un esquema más parecido al de 2019, cuando una mayor cantidad de trabajadores formales estaba alcanzada por el impuesto. Eso implicaría que empleados que hoy no pagan podrían volver a quedar incluidos si el Gobierno avanza con una reforma en esa línea.

El otro punto clave es el Monotributo. El organismo considera que el régimen permitió formalizar a muchos pequeños contribuyentes, pero también sostiene que genera diferencias fuertes frente al sistema general. Por eso propone achicar esa brecha, revisar categorías y evitar saltos bruscos entre niveles de facturación.

Para Salta, la discusión tiene impacto concreto. La provincia cuenta con una fuerte presencia de trabajadores independientes, pequeños comercios, profesionales, prestadores de servicios y emprendimientos familiares que funcionan bajo el Monotributo. Cualquier cambio en cuotas, aportes o condiciones puede afectar costos, precios y continuidad de la actividad.

También puede impactar en asalariados formales. Si más trabajadores vuelven a pagar Ganancias, el ingreso disponible se reduce y eso puede trasladarse al consumo. En una economía local donde las ventas siguen débiles, el bolsillo de los trabajadores es clave para sostener comercios, servicios y movimiento diario.

El FMI sostiene que una mayor recaudación permitiría financiar una baja gradual de impuestos distorsivos y mejorar la distribución de recursos hacia las provincias. Para Salta, ese punto abre otra discusión: cuánto podría recibir la Provincia y si ese beneficio compensaría el mayor esfuerzo fiscal de trabajadores y pequeños contribuyentes.

Por ahora, no se trata de una medida vigente, sino de una recomendación del organismo internacional. Pero marca el rumbo de una discusión que puede ganar peso en los próximos meses.

El debate de fondo será cómo ordenar el sistema tributario sin cargar siempre sobre los mismos sectores: trabajadores formales, monotributistas, comercios chicos y pymes que ya vienen ajustados por la caída del consumo y la presión de los costos.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *