Salvador Mazza en alerta: el comercio advierte un derrumbe de la actividad económica

Economía y Producción

Comerciantes de Salvador Mazza advierten una fuerte caída de la actividad económica y aseguran que muchos negocios atraviesan una situación crítica por la baja de ventas, los costos fijos y la menor circulación en la frontera.

La localidad depende en gran parte del movimiento comercial con Bolivia. Por eso, cuando se reduce el tránsito fronterizo, el impacto se siente de inmediato en almacenes, locales de indumentaria, ferias, transporte, servicios y pequeños comercios.

Según referentes del sector, las ventas cayeron a niveles mínimos en comparación con años anteriores. Algunos comerciantes sostienen que hoy apenas logran vender una fracción de lo que facturaban en otros momentos de mayor movimiento.

El problema no se explica por una sola causa. La caída del consumo en Argentina se combina con la crisis económica boliviana, los bloqueos, la falta de combustible del otro lado de la frontera y una menor circulación de compradores. Esa mezcla golpea directamente a una economía local que vive del intercambio diario.

A pesar de la baja de ventas, los costos siguen firmes. Alquileres, servicios, impuestos, empleados, reposición de mercadería y gastos operativos continúan presionando a negocios que cada vez tienen menos margen para sostenerse.

La preocupación ya se traduce en cierres o persianas bajas. Para muchos comerciantes, el riesgo es que la crisis deje de ser una mala temporada y se convierta en un deterioro permanente del tejido comercial local.

Salvador Mazza muestra con claridad que la frontera no es solo un paso internacional: es trabajo, consumo, transporte y supervivencia económica. Cuando Bolivia se paraliza o cuando baja el movimiento regional, el impacto también se siente del lado argentino.

El reclamo del sector apunta a medidas de acompañamiento y a una mirada específica para las economías fronterizas. En una localidad donde el comercio es parte central de la vida diaria, la caída de actividad no afecta solo a los dueños de negocios, sino también a trabajadores, familias y proveedores que dependen de ese circuito.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *