Economía & Producción
Los datos del primer trimestre de 2026 confirman un nuevo incremento en los niveles de pobreza e indigencia a nivel nacional. El impacto del costo de la canasta alimentaria y la informalidad laboral en la economía familiar de Salta, con especial incidencia en los aglomerados del norte provincial.
El reporte sobre los indicadores sociales del primer trimestre de 2026 registró un nuevo avance de la tasa de pobreza e indigencia, reflejando el continuo deterioro del poder de compra en los sectores de menores ingresos. El fenómeno responde a la combinación entre la constante suba en el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y el estancamiento o rezago de los salarios informales frente a la inflación acumulada.
La evolución de las cifras evidencia que el impacto de la brecha de ingresos no es homogéneo en el país, mostrando una mayor severidad en las provincias del Noroeste Argentino (NOA), donde la estructura productiva presenta niveles superiores de empleo no registrado y mano de obra estacional.
- Deterioro del ingreso real: Pérdida de capacidad de compra de los hogares por la suba continua de productos de primera necesidad.
- Presión en la canasta básica: La Canasta Básica Alimentaria avanzó por encima de los ingresos promedio del sector informador y cuenta propia.
- Disparidad regional: Las provincias del norte registran índices de vulnerabilidad social superiores a la media nacional.
Impacto y dinámica social en San Martín y Orán
En los departamentos San Martín y Orán, donde la economía local se encuentra atravesada por el trabajo temporario agroindustrial, el comercio transfronterizo y la informalidad laboral, la suba de la pobreza repercute directamente en la contracción del consumo en comercios de cercanía.
El costo adicional del flete y la cadena de distribución incide en el precio final de los alimentos en las góndolas de Tartagal, San Ramón de la Nueva Orán, Embarcación y General Mosconi. Esta brecha encarece el costo de vida en el interior y traslada una mayor demanda asistencial hacia los comedores comunitarios, centros de salud pública y secretarías de desarrollo social de los municipios del norte.
Proyección macroeconómica y contención local
La persistencia de altos índices de pobreza en el interior salteño expone las limitaciones de las economías regionales para generar empleo formal dinámico sin inversión productiva sostenida ni incentivos fiscales específicos.
De cara a los próximos meses, la estabilización del precio de la canasta alimentaria y la capacidad del Estado provincial junto a los municipios para sostener partidas de asistencia social directa resultarán variables fundamentales para atenuar la vulnerabilidad de las familias en el norte salteño.

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