Economía & Producción
La subejecución presupuestaria de Vialidad Nacional paraliza intervenciones urgentes en el mantenimiento y la repavimentación de la red vial troncal. El impacto de la parálisis de obras en el departamento San Martín: sobrecostos logísticos, deterioro del parque automotor de carga y pérdida de competitividad para la producción y el comercio transfronterizo.
La paralización de las transferencias y la falta de ejecución presupuestaria para infraestructura vial por parte del Gobierno nacional acumula una subejecución estimada en $160.760 millones en las provincias del Noroeste Argentino (NOA). Las partidas, originalmente asignadas a la Dirección Nacional de Vialidad para la conservación, repavimentación y ampliación de calzadas, permanecen retenidas sin transformarse en licitaciones o avances de obra en territorio provincial.
El freno en el desembolso de fondos afecta directamente la operatividad de los corredores viales troncales que sostienen el movimiento de cargas pesadas, el transporte interurbano de pasajeros y la conectividad cotidiana entre los municipios salteños y las provincias vecinas.
- Monto acumulado: Estimación de $160.760 millones presupuestados para obras viales en el NOA que no fueron ejecutados por la administración central.
- Trabajos frenados: Suspensión de tareas de bacheo, demarcación horizontal, mantenimiento preventivo y obras de circunvalación urbana en rutas nacionales.
- Efecto directo: Deterioro acelerado de la calzada asfáltica, incremento en los tiempos de viaje y mayores costos operativos para el transporte de mercancías.
Lectura territorial en San Martín y Orán
Para los departamentos San Martín y Orán —con ejes urbanos y logísticos en Tartagal, San Ramón de la Nueva Orán, Embarcación y General Mosconi—, la falta de inversión en la red vial nacional tiene un costo económico directo.
Las rutas nacionales 34, 50 y 81 constituyen la columna vertebral para la salida de la producción agroindustrial de la región (porotos, hortalizas, cítricos y granos) hacia los centros de consumo y puertos de exportación, así como el canal primario para el comercio internacional con Bolivia a través del paso Salvador Mazza–Yacuiba. El estado crítico del pavimento y la paralización de obras de reparación estructural incrementan de manera inmediata los costos de flete que deben absorber las pymes productoras, aumentan el desgaste mecánico de las unidades de transporte y elevan los índices de siniestralidad vial en los accesos a las ciudades.
Contexto económico y tendencia
La suspensión de las obras públicas nacionales se enmarca en la política de ajuste fiscal y neutralidad de caja aplicada por la Nación. Sin embargo, la falta de mantenimiento mínimo sobre la infraestructura preexistente genera un pasivo acumulado: diferir las tareas de conservación preventiva multiplica exponencialmente los costos futuros de reconstrucción.
A futuro, la competitividad de la oferta productiva de San Martín y el desarrollo de la logística del Corredor Bioceánico dependerán de la capacidad de acordar esquemas de financiamiento —seán transferencias convenidas o concesiones de mantenimiento— que permitan recuperar la transitabilidad segura y eficiente de la red troncal del norte provincial.

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