Especial / Profundo
A casi 15 años del doble femicidio de las ciudadanas francesas Cassandre Bouvier y Houria Mounmi, la investigación da un paso concreto: muestras biológicas tomadas a las víctimas en la autopsia de 2011 fueron trasladadas desde el Laboratorio de Huellas Genéticas de la Universidad de Buenos Aires hasta el Laboratorio de Biología Molecular del CIF en Salta.
La medida fue ejecutada por integrantes de la Unidad Fiscal Especial junto a personal del Servicio de Biología Molecular del CIF, con la participación del Agregado de Seguridad Interior de la Embajada de Francia. El traslado se realizó vía aérea bajo estricto protocolo de cadena de custodia.
El objetivo es analizar si el estado de conservación de los remanentes permite realizar nuevos estudios genéticos con tecnología que no estaba disponible al momento del crimen. Si los análisis son viables, tanto los familiares de Bouvier como los de Mounmi podrán designar peritos de parte.
El padre de Cassandre, Jean Michel Bouvier, fue informado sobre el hallazgo de las muestras durante su última visita a Salta. La Unidad Fiscal trabaja además para acelerar los tiempos de respuesta de las autoridades judiciales francesas, cuya participación es necesaria para avanzar en el proceso.
El caso permanece sin resolución desde 2011. Las dos jóvenes fueron encontradas muertas en el Cerro Chañi, en las afueras de Salta capital. La investigación acumuló años de cuestionamientos sobre la actuación judicial y policial, y nunca logró identificar a un responsable. Este nuevo paso reactiva una causa que, para las familias y para Francia, sigue abierta.

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