Frontera / Seguridad
Un control de Gendarmería sobre la Ruta Nacional 16 terminó con el secuestro de más de 12 kilos de cocaína que eran transportados en un colectivo de larga distancia que había salido de Salta con destino a Buenos Aires.
El procedimiento se realizó a la altura de Urutaú, en Santiago del Estero, cuando efectivos federales inspeccionaron la bodega del ómnibus y detectaron bultos sospechosos entre acolchados y mantas. Dentro del equipaje hallaron paquetes que contenían cocaína.
En total, los gendarmes secuestraron 12 kilos 280 gramos de la droga, distribuidos en distintos envoltorios. Por el hecho, una mujer mayor de edad quedó detenida por disposición del Juzgado Federal N° 2 de Santiago del Estero.
El caso vuelve a poner la atención sobre los corredores interprovinciales utilizados para trasladar estupefacientes desde el norte argentino hacia grandes centros urbanos. En este operativo, el dato clave es que el colectivo provenía de Salta, aunque el hallazgo se produjo fuera del territorio provincial.
La modalidad también marca una señal de alerta: la droga no era trasladada en un vehículo particular, sino oculta entre elementos de viaje dentro de la bodega de un transporte de pasajeros. Acolchados, mantas y bultos de apariencia común fueron utilizados para intentar disimular el cargamento.
Para Salta, este tipo de procedimientos tiene una lectura directa. Los controles no solo se concentran en pasos fronterizos o rutas cercanas al límite internacional, sino también en los tramos de salida y conexión hacia el centro del país.
La investigación deberá determinar el origen exacto de la droga, quiénes participaron del traslado y si existían más personas vinculadas al envío. Por ahora, el operativo expone otra forma de movimiento narco en rutas nacionales: cargas ocultas en equipajes comunes y viajes de larga distancia como pantalla para el transporte ilegal.









