Economía & Producción
El Gobierno de Javier Milei se prepara para una nueva ronda de reducción masiva de empleo público. La meta de corto plazo oscila entre 5.000 y 6.000 bajas, con un objetivo mayor para todo 2026: recortar el 10% de la planta total del Estado nacional. Las primeras desvinculaciones ya comenzaron la semana pasada en varias áreas.
El ajuste llega en un momento de alta tensión social. La desocupación cerró 2025 en 7,5% con 1,7 millones de desocupados, y el empleo formal acumula la pérdida de medio millón de puestos desde que Milei asumió. En ese contexto, el Estado nacional contaba a enero de este año con 278.705 empleados en la administración nacional, incluyendo empresas y sociedades estatales.
A diferencia de los recortes anteriores, el foco en 2026 son los organismos descentralizados. Muchas bajas serán contratos que vencen y no se renuevan — algunos se renovaban ininterrumpidamente desde la presidencia de Menem. También se impulsan retiros voluntarios en Vialidad Nacional y los medios públicos, y se avanza en la eliminación de áreas consideradas duplicadas.
Los organismos en la mira incluyen al Indec, Conicet, ARCA, ANSES, INTA y Senasa. Para el norte salteño esto es directo: el INTA y el Senasa tienen presencia activa en Tartagal y la región, con equipos que asisten a productores agropecuarios y controlan la sanidad animal y vegetal. Vialidad Nacional también opera en las rutas del norte.
Desde que asumió Milei, la planta estatal nacional ya cayó 60.494 puestos, con un recorte del 36,2% en cargos superiores. El Gobierno lo define como un proceso permanente de eficiencia. Para quienes pierden el trabajo en un mercado laboral con 43% de informalidad, la definición es otra.









