Categoría: Frontera / Seguridad

  • Incineraron más de tres toneladas de droga secuestrada en distintos operativos federales

    Incineraron más de tres toneladas de droga secuestrada en distintos operativos federales

    Frontera / Seguridad

    Más de tres toneladas de estupefacientes fueron incineradas en una nueva etapa del proceso judicial y operativo que sigue a distintos procedimientos antidroga realizados en el país.

    La destrucción de la sustancia no forma parte del secuestro en sí, sino del tramo posterior de las causas. Una vez realizados los peritajes, el resguardo y las autorizaciones judiciales correspondientes, la droga decomisada es eliminada para evitar que vuelva a circular.

    El operativo reunió material proveniente de diferentes procedimientos, en una acción que muestra otra parte menos visible de la lucha contra el narcotráfico: no solo el secuestro de la droga, sino también su resguardo, control y destrucción bajo supervisión.

    En términos de seguridad, la incineración cumple una función clave. Permite cerrar una etapa del circuito judicial de los estupefacientes incautados y reducir riesgos vinculados al almacenamiento prolongado de grandes volúmenes de droga.

    Para el norte argentino, donde buena parte de las investigaciones por narcotráfico se conectan con rutas, corredores logísticos y zonas de frontera, este tipo de procedimientos también expone la magnitud del problema y el volumen de sustancia que llega a ser decomisada en operativos federales.

    La destrucción de más de tres toneladas vuelve a poner en foco una dimensión concreta del combate al narcotráfico: detrás de cada incautación hay una cadena de custodia, decisiones judiciales y un cierre material que busca impedir que esa droga retorne al circuito ilegal.

  • Un colectivo que salió de Salta llevaba más de 12 kilos de cocaína entre acolchados

    Un colectivo que salió de Salta llevaba más de 12 kilos de cocaína entre acolchados

    Frontera / Seguridad

    Un control de Gendarmería sobre la Ruta Nacional 16 terminó con el secuestro de más de 12 kilos de cocaína que eran transportados en un colectivo de larga distancia que había salido de Salta con destino a Buenos Aires.

    El procedimiento se realizó a la altura de Urutaú, en Santiago del Estero, cuando efectivos federales inspeccionaron la bodega del ómnibus y detectaron bultos sospechosos entre acolchados y mantas. Dentro del equipaje hallaron paquetes que contenían cocaína.

    En total, los gendarmes secuestraron 12 kilos 280 gramos de la droga, distribuidos en distintos envoltorios. Por el hecho, una mujer mayor de edad quedó detenida por disposición del Juzgado Federal N° 2 de Santiago del Estero.

    El caso vuelve a poner la atención sobre los corredores interprovinciales utilizados para trasladar estupefacientes desde el norte argentino hacia grandes centros urbanos. En este operativo, el dato clave es que el colectivo provenía de Salta, aunque el hallazgo se produjo fuera del territorio provincial.

    La modalidad también marca una señal de alerta: la droga no era trasladada en un vehículo particular, sino oculta entre elementos de viaje dentro de la bodega de un transporte de pasajeros. Acolchados, mantas y bultos de apariencia común fueron utilizados para intentar disimular el cargamento.

    Para Salta, este tipo de procedimientos tiene una lectura directa. Los controles no solo se concentran en pasos fronterizos o rutas cercanas al límite internacional, sino también en los tramos de salida y conexión hacia el centro del país.

    La investigación deberá determinar el origen exacto de la droga, quiénes participaron del traslado y si existían más personas vinculadas al envío. Por ahora, el operativo expone otra forma de movimiento narco en rutas nacionales: cargas ocultas en equipajes comunes y viajes de larga distancia como pantalla para el transporte ilegal.

  • Capital: más de 500 infracciones y 60 demorados durante controles barriales

    Capital: más de 500 infracciones y 60 demorados durante controles barriales

    Frontera / Seguridad

    Los operativos de Protección Ciudadana realizados durante el fin de semana en Salta capital dejaron más de 500 actas contravencionales y 60 personas demoradas, entre ellas dos con pedido de captura vigente.

    Los controles se desplegaron en barrios de los Distritos de Prevención 1 y 10, con participación de patrullas de distintas dependencias y áreas especiales de la Policía. Hubo recorridos preventivos, controles integrales, entrevistas vecinales y patrullajes en zonas de mayor circulación y puntos considerados críticos.

    Entre los barrios alcanzados estuvieron Solís Pizarro, Tres Cerritos, Atocha, Villa Asunción, 20 de Junio, Villa El Sol, Democracia, Norte Grande, Solidaridad y La Paz, entre otros sectores de la ciudad.

    Según el balance policial, se labraron más de 500 actas por consumo de bebidas alcohólicas, desorden, fiestas no autorizadas y ruidos molestos. También fueron demoradas 58 personas por delitos contra la propiedad, infracción a la Ley de Drogas y otros hechos.

    Además, durante los procedimientos se detectó a dos personas con pedido de captura vigente, quienes quedaron a disposición de la Justicia.

    Los operativos muestran una problemática frecuente en los fines de semana: conflictos de convivencia barrial, consumo de alcohol en la vía pública, ruidos, fiestas no autorizadas y hechos contra la propiedad. Para los vecinos, la presencia policial busca ordenar zonas donde se repiten reclamos por seguridad y tranquilidad.

    Más allá del número de actas, el punto clave será si estos controles logran reducir la reincidencia y mejorar la convivencia en los barrios. La seguridad urbana no se mide solo por la cantidad de procedimientos, sino por el impacto real que tienen en la vida cotidiana.

  • Robo de cables y motos secuestradas: los últimos procedimientos policiales en Tartagal

    Robo de cables y motos secuestradas: los últimos procedimientos policiales en Tartagal

    Frontera / Seguridad

    La Policía intervino en tres hechos distintos en Tartagal durante el fin de semana, con procedimientos vinculados al robo de cables, el secuestro de motocicletas y la demora de varias personas que quedaron a disposición de la Justicia.

    Uno de los casos ocurrió durante la madrugada en inmediaciones de calle Lavalle, luego de una alerta ciudadana por la sustracción de cables. Efectivos del Destacamento Policial Villa Güemes se desplazaron al lugar y sorprendieron a un hombre mientras sustraía cables de fibra óptica.

    El sospechoso, de 29 años, fue demorado y los elementos fueron secuestrados. En la causa intervino la Fiscalía Penal 1.

    Otro procedimiento se registró sobre ruta nacional 86, a la altura de Misión El Crespín. Personal de la División Motorista de Emergencia fiscalizó una motocicleta durante un patrullaje preventivo y detectó que el rodado tenía pedido de secuestro por una causa de robo.

    En ese caso, fue demorado un joven de 19 años y la moto quedó secuestrada. La intervención quedó a cargo de la Fiscalía Penal 2.

    La tercera intervención ocurrió tras una alerta al Sistema de Emergencias 911 por la sustracción de una moto estacionada en la vía pública. Motoristas del Centro de Coordinación Operativa realizaron un rastrillaje por inmediaciones de avenida 9 de Julio y Rivadavia, donde ubicaron a tres supuestos causantes que trasladaban el rodado.

    La moto fue recuperada y secuestrada, mientras que las personas demoradas quedaron a disposición de la Justicia. También intervino la Fiscalía Penal 2.

    Los procedimientos muestran una problemática cotidiana de seguridad urbana en Tartagal: robo de cables, circulación de motos con pedido judicial y sustracción de rodados. Son hechos de escala barrial, pero con impacto directo en vecinos, servicios y movilidad diaria.

  • Salta: allanaron siete inmuebles y secuestraron más de 21 mil artículos sin aval aduanero

    Salta: allanaron siete inmuebles y secuestraron más de 21 mil artículos sin aval aduanero

    Frontera / Seguridad

    Gendarmería realizó siete allanamientos en la ciudad de Salta y secuestró mercadería de distintos rubros que no contaba con aval aduanero de ingreso al país. El operativo se dio en el marco de una causa federal que investiga presuntas infracciones al Código Aduanero y a la Ley de Marcas.

    Los procedimientos fueron llevados adelante por la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería, por orden del Juzgado Federal de Garantías N° 2. Las medidas alcanzaron distintos inmuebles vinculados a la investigación.

    Durante los allanamientos se secuestraron 21.613 artículos textiles y 251 pares de zapatillas. También se incautaron vehículos, teléfonos celulares, DVR, una contadora de billetes y más de $7,6 millones en efectivo.

    Además, la investigación derivó en el congelamiento de una cuenta bancaria que registraba acreditaciones por $1.180 millones. Ese dato abrió una línea de análisis sobre el posible volumen económico de la operatoria investigada.

    El caso muestra que la mercadería irregular no solo circula por pasos fronterizos o rutas de ingreso. También puede insertarse en circuitos urbanos de acopio, distribución y comercialización, con impacto sobre el comercio formal y la recaudación.

    Para Salta, el procedimiento se conecta con una agenda más amplia: frontera porosa, contrabando, depósitos urbanos, ferias, venta informal y controles sobre mercadería que ingresa sin documentación respaldatoria.

    Las personas involucradas quedaron supeditadas a la causa. Ahora, la Justicia deberá determinar responsabilidades y avanzar sobre el origen, la trazabilidad y el destino comercial de los productos secuestrados.

  • Frontera norte: Nación busca recuperar tecnología y reforzar controles

    Frontera norte: Nación busca recuperar tecnología y reforzar controles

    Frontera / Seguridad

    La frontera norte volvió a quedar en el centro de la agenda de seguridad nacional. La directora nacional de Vigilancia, Control de Fronteras, Hidrovías y Centro de Monitoreo, Virginia Cornejo, señaló que Nación trabaja para reforzar los controles, recuperar tecnología abandonada y avanzar con la radarización de zonas sensibles.

    El planteo se dio después de una reunión interprovincial del Consejo de Seguridad Interior, donde se abordaron temas vinculados al Plan Güemes, la situación con Bolivia, el narcotráfico, el contrabando y la necesidad de mejorar la capacidad de monitoreo en áreas fronterizas.

    Cornejo describió la situación con Bolivia como compleja y marcó que durante años hubo dificultades para avanzar en acuerdos binacionales que permitieran tener fronteras más ágiles y mejor controladas. En ese marco, defendió el Plan Güemes como una herramienta para fortalecer la presencia del Estado en puntos críticos del norte.

    Uno de los ejes más sensibles es la tecnología. La funcionaria sostuvo que se busca recuperar equipos que habían quedado fuera de funcionamiento o sin uso, entre ellos camiones radares, antenas, centros de monitoreo y drones. La intención oficial es volver a poner esos recursos al servicio del control fronterizo.

    La radarización aparece como una prioridad. Según Cornejo, el refuerzo de controles en rutas puede empujar a las organizaciones criminales a buscar otras vías, entre ellas el espacio aéreo. Por eso, Nación evalúa ampliar herramientas de vigilancia para detectar movimientos irregulares y mejorar la respuesta operativa.

    La funcionaria también fue consultada por el contrabando en Aguas Blancas. Evitó dar cifras cerradas y explicó que el volumen de mercadería ilegal depende en buena parte de la situación cambiaria entre Argentina y Bolivia. Cuando las diferencias de precios se profundizan, la frontera se vuelve más atractiva para el comercio informal y los controles se intensifican.

    Otro punto de preocupación son las drogas sintéticas. Cornejo advirtió que el problema requiere investigaciones más profundas, seguimiento de redes y trazabilidad de los movimientos, porque ya no alcanza con incautar cargamentos aislados.

    Para Orán, San Martín, Aguas Blancas y Salvador Mazza, la discusión no es abstracta. La frontera combina comercio legal, circulación diaria, contrabando y riesgo de delitos complejos. Sin tecnología, coordinación y presencia sostenida, los controles quedan limitados frente a redes que cambian de modalidad con rapidez.

    El desafío será que los anuncios se traduzcan en capacidad real de vigilancia. Recuperar radares, drones y centros de monitoreo puede mejorar el control, pero el resultado dependerá de que esa tecnología llegue al territorio y funcione de manera coordinada con las fuerzas federales y provinciales.

  • Gendarmería halló carga oculta en almohadas enviadas por encomienda en Salta

    Gendarmería halló carga oculta en almohadas enviadas por encomienda en Salta

    Frontera / Seguridad

    Gendarmes detectaron dos almohadas con carga ilegal oculta durante una inspección de encomiendas en Salta. El procedimiento volvió a poner bajo la lupa una modalidad frecuente en causas vinculadas al traslado de drogas o mercadería prohibida: el uso de envíos para intentar atravesar controles sin levantar sospechas.

    El hallazgo se produjo durante una revisión de paquetes, cuando el personal de Gendarmería advirtió irregularidades en dos almohadas. Al inspeccionarlas con mayor detalle, encontraron que habían sido acondicionadas para ocultar el contenido en su interior.

    La carga fue secuestrada y quedó a disposición de la autoridad judicial correspondiente. A partir del procedimiento, se abrió una investigación para determinar el origen, el destino y las personas vinculadas al envío.

    Este tipo de casos muestra que las encomiendas siguen siendo utilizadas como vía de traslado ilegal. A diferencia de los grandes cargamentos en rutas, estos envíos buscan pasar desapercibidos mediante objetos de uso cotidiano, como ropa, bolsos, electrodomésticos o elementos del hogar.

    Para Salta, el control de encomiendas tiene un valor estratégico. La provincia funciona como punto de tránsito dentro de rutas que conectan zonas de frontera con otros centros urbanos del país, por lo que las inspecciones sobre transporte, paquetería y logística son una parte clave de la prevención.

    El caso también confirma que las modalidades de ocultamiento cambian, pero la necesidad de control sigue siendo la misma. En una región atravesada por circulación fronteriza e interprovincial, detectar estos envíos permite cortar movimientos ilegales antes de que lleguen a destino.

  • Fin de semana con controles: 58 demorados y más de 500 personas multadas en Salta

    Fin de semana con controles: 58 demorados y más de 500 personas multadas en Salta

    Frontera / Seguridad

    Los operativos de control realizados durante el fin de semana en Salta dejaron un saldo de 58 personas demoradas y más de 500 infractores multados. El balance corresponde a procedimientos preventivos desplegados por la Policía en distintos puntos de la provincia, con foco en seguridad urbana, contravenciones y control del espacio público.

    El dato muestra una actividad sostenida de fiscalización en jornadas donde suele aumentar la circulación de personas, vehículos y reuniones sociales. Los controles apuntaron a detectar incumplimientos, prevenir incidentes y reforzar la presencia policial en zonas de mayor movimiento.

    Además de las demoras, los procedimientos derivaron en cientos de actas por distintas infracciones. Aunque se trata de un balance general, la cifra vuelve a poner en evidencia que buena parte de la tarea preventiva del fin de semana sigue concentrada en faltas vinculadas a convivencia, orden público y control de personas.

    En términos de seguridad, el operativo deja dos lecturas. Por un lado, muestra una fuerte presencia policial en calle. Por otro, confirma que persisten conductas e infracciones que obligan a sostener controles de manera permanente, especialmente en noches y madrugadas, cuando suelen concentrarse más intervenciones.

    Para Salta capital y otras ciudades de la provincia, este tipo de balances sirve también para medir la intensidad de la prevención en fines de semana largos o jornadas de mayor actividad social. En el norte salteño, donde también se combinan controles urbanos y viales, la continuidad de estos operativos sigue siendo una herramienta clave para reducir riesgos y ordenar la circulación.

    Más allá del número de actas y demoras, el punto de fondo está en si estas acciones logran mejorar la prevención y bajar la reincidencia. Ese será el indicador más importante para evaluar el impacto real de los controles en la vida cotidiana.

  • Bolivia escala: choques en La Paz agravan la crisis y alertan a la frontera salteña

    Bolivia escala: choques en La Paz agravan la crisis y alertan a la frontera salteña

    Frontera / Seguridad

    La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo foco de tensión con choques entre manifestantes y policías en La Paz. Los enfrentamientos se produjeron en medio de bloqueos de rutas, problemas de abastecimiento y una disputa interna que mantiene paralizadas distintas zonas del país vecino.

    La situación ya no se limita a cortes de caminos. La resistencia de manifestantes frente a los intentos oficiales de despejar rutas muestra una escalada que combina conflicto político, malestar económico y presión sobre la circulación de personas, alimentos, combustibles e insumos básicos.

    El Gobierno boliviano busca recuperar el control de corredores estratégicos, mientras los grupos movilizados mantienen bloqueos en distintos puntos del país. En ese contexto, los operativos de las fuerzas de seguridad derivaron en nuevos enfrentamientos y elevaron el nivel de preocupación.

    Para Salta, lo que ocurre en Bolivia tiene impacto regional. La frontera norte mantiene un intercambio permanente con el país vecino a través del comercio, el transporte, los pasos internacionales y los circuitos de abastecimiento. Cuando la crisis boliviana escala, la tensión también puede sentirse en Orán, Aguas Blancas, Salvador Mazza y otros puntos del norte provincial.

    El riesgo principal está en la continuidad de los bloqueos y en sus efectos sobre precios, combustibles, mercadería, camiones varados y circulación fronteriza. En una región donde las economías locales están conectadas diariamente con Bolivia, la estabilidad del país vecino es un factor clave.

    La evolución del conflicto marcará los próximos días. Si los enfrentamientos se profundizan y no hay una salida política, la crisis puede seguir presionando sobre la frontera salteña y sobre el movimiento económico del norte argentino.

  • Bolivia paralizada: 59 bloqueos agravan la crisis y ponen en alerta a la frontera salteña

    Bolivia paralizada: 59 bloqueos agravan la crisis y ponen en alerta a la frontera salteña

    Frontera / Seguridad

    Bolivia atraviesa una nueva escalada de tensión social y política con al menos 59 bloqueos activos en seis de sus nueve departamentos. La parálisis de rutas ya genera problemas de abastecimiento, suba de precios y camiones varados, en un escenario que vuelve a encender alertas en la frontera norte salteña.

    Los cortes afectan especialmente a La Paz, Oruro y Potosí, aunque también se registran interrupciones en Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz. En cambio, Beni, Pando y Tarija permanecen sin bloqueos. Las protestas más intensas se concentran en zonas clave de circulación, donde el Gobierno boliviano intentó restablecer el tránsito sin éxito.

    Uno de los operativos más importantes buscaba liberar la ruta entre La Paz y Oruro, un corredor de más de 200 kilómetros. La intervención de policías y militares logró despejar algunos sectores, pero fue resistida por manifestantes con piedras, troncos y explosivos de dinamita. Finalmente, los bloqueadores retomaron el control de la vía.

    La crisis ya golpea el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos en distintas ciudades bolivianas. También se reportan aumentos de precios y cientos de camiones detenidos por la imposibilidad de circular. El Gobierno de Rodrigo Paz sostiene que buscará mantener el diálogo, aunque no descarta medidas excepcionales si la situación se agrava.

    Para Salta, el conflicto no es lejano. La frontera norte mantiene un vínculo permanente con Bolivia a través del comercio, el transporte, el paso de personas y el movimiento informal de mercadería. Cuando las rutas bolivianas se paralizan, el impacto puede llegar rápido a Orán, Aguas Blancas, Salvador Mazza y otros puntos del norte provincial.

    El riesgo está en el efecto frontera: cambios en precios, problemas de abastecimiento, tensión en pasos internacionales, demoras logísticas y mayor presión sobre controles. En una región donde buena parte de la economía cotidiana depende del movimiento entre ambos países, la estabilidad boliviana también importa para Salta.

    La clave será si el conflicto encuentra una salida política o si los bloqueos se sostienen y profundizan la escasez. Para el norte argentino, seguir la crisis boliviana es también mirar seguridad, comercio regional y estabilidad fronteriza.