Social / Contexto local
Prestadores del PAMI advirtieron que comenzarán a postergar turnos, estudios y cirugías programadas por atrasos en los pagos y falta de actualización de los valores que reciben por la atención a jubilados y pensionados.
El reclamo fue planteado por clínicas, sanatorios y entidades del sector privado que sostienen que los aranceles quedaron muy por detrás de los costos reales. Según advierten, la diferencia entre lo que cobran y lo que cuesta sostener las prestaciones ya vuelve difícil mantener el ritmo normal de atención.
El punto más sensible es el impacto sobre los afiliados. Si las reprogramaciones avanzan, muchos jubilados podrían enfrentar demoras en consultas, estudios diagnósticos, tratamientos y cirugías que ya estaban previstas.
Desde el sector prestador señalan que el atraso arancelario supera el 100% y que la actualización ofrecida para los próximos meses resulta insuficiente. También remarcan que los costos de insumos, medicamentos, salarios, servicios y mantenimiento hospitalario crecieron muy por encima de los valores reconocidos por el PAMI.
El conflicto se suma a otros reclamos recientes dentro del sistema, como los planteos de odontólogos y profesionales que también alertaron por dificultades para sostener prestaciones.
En Salta, la situación preocupa especialmente porque muchos adultos mayores dependen del PAMI como principal cobertura de salud. En el interior provincial, donde la oferta médica es más limitada, una postergación puede implicar viajes más largos, más espera o pérdida de continuidad en tratamientos.
Por ahora, el conflicto sigue abierto y las entidades prestadoras reclaman una respuesta que permita evitar mayores demoras. El desafío será que la negociación entre PAMI y clínicas no termine trasladando el costo más grave a los jubilados, que son quienes necesitan atención oportuna y estable.









