El saldo comercial creció a u$s2.523 millones por el salto exportador y la quietud de las importaciones

Economía y Producción

El comercio exterior argentino dejó en marzo un superávit de u$s2.523 millones, impulsado por un fuerte repunte de las exportaciones mientras las importaciones siguieron prácticamente estancadas.

El dato mostró una mejora clara en la cuenta comercial, pero no alcanza por sí solo para hablar de una recuperación amplia de la economía. Detrás del saldo positivo conviven dos movimientos distintos: más ventas al exterior y una demanda interna que todavía no empuja con la misma fuerza la compra de bienes importados.

Durante el tercer mes del año, las exportaciones alcanzaron los u$s8.645 millones. En la comparación con febrero pegaron un salto de 19,8%, el más alto desde enero de 2021, y frente a marzo del año pasado crecieron 30,1%.

Ese avance le dio aire al frente externo y volvió a mostrar el peso que tienen los sectores exportadores en un momento en que la actividad doméstica sigue con señales mixtas. Para provincias productivas como Salta, el dato se puede leer como una señal favorable para los complejos que dependen del movimiento internacional, aunque sin garantía de derrame automático sobre toda la economía local.

La otra cara del resultado es que las importaciones no mostraron una reacción fuerte. Eso ayuda a sostener el superávit, pero también refleja que el nivel de consumo, inversión y actividad todavía no termina de consolidar una recuperación pareja.

Por eso, más que como una foto cerrada de éxito, el dato de marzo funciona como un indicador de equilibrio externo con contraste interno: mejora el saldo comercial, pero la economía real sigue mostrando sectores que avanzan a distinta velocidad.

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