En Salta, el 51% de los trabajadores está en la informalidad y la construcción es el sector más afectado

La informalidad laboral sigue por encima del promedio nacional en Salta. Mientras a nivel país alcanza al 45% de los ocupados, en la provincia llega al 51%, con la construcción como la actividad más comprometida.

La informalidad laboral sigue siendo uno de los principales problemas del mercado de trabajo en Salta. Según un análisis difundido en base a datos oficiales, el 51% de los trabajadores ocupados en la provincia se desempeña en condiciones informales, por encima del 45% registrado a nivel nacional.

La diferencia muestra que el problema tiene en el norte una intensidad mayor que en el promedio del país. La informalidad implica, en términos generales, empleos sin aportes jubilatorios, sin cobertura de obra social y sin acceso pleno a derechos laborales básicos.

En ese escenario, la construcción aparece como el sector más afectado en Salta. De acuerdo con los datos difundidos, el 83,8% de los trabajadores de esa actividad se encuentra en la informalidad, una proporción que expone la fragilidad laboral de uno de los rubros con mayor peso en el empleo manual y urbano.

Un problema que golpea más fuerte en la provincia

La brecha entre el dato nacional y el provincial vuelve a mostrar una desigualdad estructural. En Salta, más de la mitad de las personas ocupadas trabaja fuera de los registros formales, lo que reduce sus ingresos protegidos y las deja más expuestas ante cualquier caída de actividad.

La situación también limita la capacidad de acceso al crédito, a la estabilidad y a la protección social. Para muchos trabajadores, la informalidad no es una elección sino la única alternativa disponible para sostener ingresos.

El problema no se concentra solo en el empleo asalariado. También alcanza a actividades por cuenta propia y a ocupaciones de baja escala, donde la falta de registración y cobertura se vuelve parte habitual del funcionamiento del mercado laboral.

La construcción, entre los rubros más vulnerables

El dato de la construcción sobresale por su magnitud. Que más de ocho de cada diez trabajadores del sector estén en la informalidad refleja un esquema de alta precariedad, con tareas inestables, contratación discontinua y bajo nivel de protección.

En provincias como Salta, donde la construcción suele absorber mano de obra con baja calificación formal, el fenómeno tiene además un impacto directo sobre los ingresos de los hogares.

La combinación entre alta informalidad general y niveles extremos en algunos rubros plantea un desafío persistente para la economía provincial. No se trata solo de empleo, sino de la calidad de ese empleo y de las condiciones en que miles de personas sostienen su vida cotidiana.

El dato también deja una señal para lo que viene: mientras no haya una mejora sostenida en la registración y en la calidad laboral, una parte importante del trabajo en Salta seguirá funcionando por fuera de las protecciones básicas que debería garantizar el sistema.

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