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El hantavirus volvió a encender una señal de alerta en el norte salteño tras la confirmación de 12 casos en la provincia y dos fallecimientos en lo que va de 2026. Uno de los casos más recientes fue el de un gendarme que murió en Orán luego de haber ingresado en estado crítico al hospital San Vicente de Paul.
Según informó la gerenta del hospital, Silvia Gutiérrez, junto al efectivo fallecido había otros dos compañeros con síntomas compatibles. De ellos, uno también dio positivo para hantavirus y debió ser trasladado a terapia intensiva por insuficiencia respiratoria, mientras que el otro fue diagnosticado con influenza. Ambos evolucionaron favorablemente y ya recibieron el alta.
El cuadro refuerza la preocupación sanitaria en el norte provincial, donde el Ministerio de Salud Pública confirmó que Orán concentra la mayor cantidad de contagios. De los 12 casos detectados entre la semana epidemiológica 1 y la 10 de este año, 10 corresponden a ese departamento: 8 en San Ramón de la Nueva Orán y 2 en Colonia Santa Rosa.
El parte oficial agrega además un caso confirmado en General Güemes y otro en Tartagal, dentro del departamento General San Martín. A eso se suma el seguimiento de 50 casos sospechosos distribuidos en distintos puntos de la provincia, entre ellos Capital, Rivadavia, Santa Victoria y Anta.
Salud Pública también confirmó que las dos personas fallecidas por esta enfermedad pertenecían al grupo etario de entre 20 y 50 años. En el total de los casos registrados hasta ahora, 10 corresponden a varones y 2 a mujeres.
En este contexto, la cartera sanitaria provincial reforzó las pautas de prevención y recordó que el hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida por roedores silvestres. Entre los principales síntomas aparecen fiebre alta, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal y, en los cuadros más severos, dificultad respiratoria.
Las recomendaciones oficiales apuntan a ventilar ambientes cerrados antes de ingresar, evitar levantar polvo en espacios posiblemente contaminados, desmalezar los alrededores de las viviendas, sellar orificios por donde puedan ingresar roedores y utilizar guantes y barbijo en tareas de limpieza en galpones o zonas rurales.
El caso del gendarme fallecido y la aparición de otro contagio confirmado dentro del mismo grupo expusieron nuevamente el riesgo sanitario en áreas operativas y rurales del norte salteño, donde la circulación del virus obliga a extremar cuidados y a consultar de inmediato ante síntomas compatibles.

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