Política institucional
La confianza en el Gobierno nacional volvió a caer en abril y marcó su nivel más bajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El Índice de Confianza en el Gobierno registró una baja del 12,1% respecto de marzo y acumuló su cuarto retroceso consecutivo en lo que va del año.
El indicador quedó en 2,02 puntos sobre una escala de 0 a 5, en una señal de desgaste político e institucional que se profundizó durante los últimos meses. La caída de abril fue, además, la más fuerte del año.
La tendencia negativa comenzó en enero y se mantuvo durante febrero, marzo y abril. En ese recorrido, la confianza acumuló una baja del 17,9% desde fines de 2025, lo que muestra un deterioro sostenido en la percepción pública sobre la gestión nacional.
El retroceso alcanzó a todos los componentes del índice. Uno de los puntos más golpeados fue la evaluación sobre la eficiencia del Gobierno, un dato relevante porque mide no solo apoyo político, sino también la percepción sobre la capacidad de gestión y resolución de problemas.
La caída se produce en un contexto donde el oficialismo busca mostrar señales de orden económico y desaceleración inflacionaria, pero enfrenta mayores dificultades para sostener expectativas sociales. Esa distancia entre algunos indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana aparece como una de las claves del momento político.
Para las provincias, el dato también importa. La confianza en el Gobierno nacional influye en el clima social, en el respaldo a las reformas, en la relación con los gobernadores y en las expectativas sobre recursos, obra pública y actividad económica.
Aunque el índice no define por sí solo el rumbo político, sí funciona como termómetro de época. Abril dejó una señal clara: el Gobierno conserva centralidad, pero enfrenta un desgaste creciente en la mirada de la opinión pública.

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