La inflación de febrero fue 2,9% y refuerza la presión sobre el consumo y la actividad

Economía y producción

El INDEC informó que la inflación de febrero fue de 2,9%, con lo que el acumulado del primer bimestre de 2026 llegó al 5,9% y la variación interanual se ubicó en 33,1%. El dato volvió a poner en foco la presión que siguen ejerciendo los precios sobre el consumo, el ingreso de los hogares y la actividad económica.

A partir de esa referencia oficial, el economista social Jorge Paz advirtió que la suba de precios sigue condicionando la vida cotidiana y sostuvo que la dinámica inflacionaria no puede separarse del esquema macroeconómico que intenta sostener el valor del dólar dentro de determinados márgenes.

Según explicó, uno de los indicadores a seguir es la inflación núcleo, que excluye componentes estacionales y se ubicó por encima del promedio general. Para el analista, ese dato refleja que la presión inflacionaria de fondo sigue siendo alta y que el proceso de desaceleración todavía no se traduce en un alivio suficiente para la economía real.

Paz también planteó que las metas fijadas por el Gobierno nacional para este año podrían quedar lejos de los valores efectivos si la inflación mantiene este ritmo durante los próximos meses. En ese marco, advirtió que los números oficiales del presupuesto pueden alejarse de la evolución concreta de precios, tasas y consumo.

Otro de los puntos señalados por el economista fue el peso que tienen las altas tasas de interés dentro del actual esquema económico. Según indicó, esa política busca hacer más atractivo el ahorro en pesos frente al dólar, pero al mismo tiempo empuja a muchas familias al uso intensivo de tarjetas de crédito y otras formas de endeudamiento para sostener gastos corrientes.

El análisis suma además una advertencia sobre la actividad comercial y productiva. De acuerdo con su mirada, mientras el sector financiero muestra señales de recuperación, buena parte de la economía vinculada a producción, comercio y consumo sigue atravesando un escenario de estancamiento.

En ciudades del interior, donde el movimiento económico depende en gran parte del comercio, los servicios y el ingreso disponible de las familias, este tipo de variables tienen un impacto directo. La combinación de inflación, tasas altas y menor consumo sigue apareciendo como uno de los principales factores de presión sobre la economía cotidiana.

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