Gestión pública en Tartagal: tras 30 años, bancarizan a 800 «planilleros» municipales para que cobren de forma mensual

Política Institucional

La Municipalidad formaliza la bancarización de casi la mitad de su nómina eventual. El fin del pago semanal en efectivo por ventanilla, la transparencia en la gestión de fondos públicos y el impacto en el consumo de las familias locales.

La Municipalidad de Tartagal concretó la bancarización de 800 trabajadores eventuales —conocidos históricamente como «planilleros»—, quienes dejarán de percibir sus haberes de forma semanal en efectivo por ventanilla para pasar al cobro mensual mediante cuentas sueldo en la banca pública.

La medida atañe a casi la mitad del total de la plantilla de trabajadores que prestan servicios en distintas áreas operativas, de maestranza y mantenimiento del municipio. Con la apertura de cuentas y la entrega de tarjetas de débito, la gestión local busca transparentar la liquidación de haberes, otorgar trazabilidad a la ejecución presupuestaria y eliminar la intermediación en el pago de sueldos.

  • Decisión institucional: Transición del pago en efectivo mediante planillas al depósito bancario mensual automatizado.
  • Alcance de la medida: Incorporación de 800 trabajadores informales y eventuales al sistema bancario formal.
  • Transparencia administrativa: Trazabilidad directa en la salida de fondos públicos y ordenamiento de la nómina salarial.

Impacto territorial en Tartagal

Para la comunidad de Tartagal y el departamento San Martín, el pase al cobro bancarizado representa un cambio estructural en la economía informal de cientos de familias que durante tres décadas dependieron del cobro discontinuo en las ventanillas del Palacio Municipal.

Contar con una cuenta bancaria y previsibilidad en la fecha de cobro mensual permite a los trabajadores acceder por primera vez a instrumentos financieros, medios de pago digitales y previsión de gastos del hogar. A nivel local, la formalización de este flujo de recursos inyecta liquidez directa en el comercio de cercanía, los almacenes de barrio y las ferias municipales, al tiempo que reduce las aglomeraciones y filas que históricamente se formaban en las dependencias públicas los días de liquidación.

Contexto institucional

El sistema de «planillas» surgió a mediados de la década de 1990 en varios municipios del norte salteño como un esquema de contención social e intermediación laboral frente a las crisis de empleo. Con el paso de los años, el mecanismo se consolidó como un componente estructural de la administración pública local, manteniendo a cientos de agentes al margen de los circuitos formales de bancarización y protección social.

Próximos pasos

Tras la puesta en marcha de este esquema de cobro mensual bancarizado, la gestión municipal y las representaciones gremiales evaluarán la nómina para avanzar en el reordenamiento del escalafón y la regularización progresiva de las condiciones laborales de los agentes eventuales.

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