Economía & Producción
La manifestación de productores del norte argentino puso en agenda la pérdida de rentabilidad frente a las importaciones y la suba de costos operacionales. La caída de hectáreas cultivadas en el departamento Orán y el impacto sobre la cadena de empleo rural.
Productores bananeros del norte argentino llevaron adelante la medida de protesta conocida como «bananazo» para visibilizar la delicada situación que atraviesa el sector frutihortícola regional. La acción expuso la pérdida acumulada de hectáreas cultivadas, la contracción en la rentabilidad y la desventaja competitiva que enfrentan los emprendimientos locales frente al avance sostenido de la fruta importada desde países vecinos.
La crisis combina el incremento en los costos de producción, agroquímicos y empaque con una menor participación en el mercado interno, lo que pone en riesgo miles de puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a la cosecha, embalaje y transporte de la fruta en las provincias productoras.
- Hecho económico: Protesta e informe de alerta del sector bananero nacional ante la pérdida de volumen productivo y mercado.
- Factores determinantes: Suba de costos de insumos, tarifas de riego, fletes dolarizados e ingreso creciente de banana importada.
- Riesgo laboral: Amenaza sobre la continuidad de más de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la cadena tropical del NOA.
Qué significa para San Martín y Orán
Para la estructura económica del departamento Orán —epicentro histórico de la producción bananera argentina con polo productivo en Colonia Santa Rosa, Pichanal, San Ramón de la Nueva Orán y Urundel—, la pérdida de competitividad de la fruta nacional tiene un impacto social y productivo directo.
En las fincas del norte salteño, la reducción de hectáreas en producción no solo afecta a los agricultores de la zona, sino que deprime la actividad económica de los municipios rurales. Cada cosecha menos se traduce en una menor demanda de mano de obra para peones de campo, talleres mecánicos, proveedores de insumos, empaquetadoras y fletes de carga hacia los grandes centros de consumo del país. A su vez, las pymes locales deben afrontar costos fijos altos sin un esquema de compensación o financiamiento específico.
Contexto económico
El sector bananero del NOA pasó de abastecer una porción sustancial del consumo nacional a quedar desplazado por fruta proveniente de Ecuador, Bolivia y Paraguay. Las asimetrías impositivas, los costos de transporte interno y la falta de políticas de resguardo para la producción de frontera redujeron drásticamente la superficie cultivada en los últimos diez años.
Qué mirar en adelante
Las entidades del sector aguardan la apertura de mesas de trabajo con las autoridades del Ministerio de Economía y la Secretaría de Agricultura para evaluar medidas de alivio fiscal, líneas de crédito para reconversión tecnológica y mecanismos de administración del comercio exterior que permitan preservar la producción nacional.

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