Economía & Producción
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (H5) en un establecimiento de reproductores ubicado en Ranchos, provincia de Buenos Aires, y dispuso la suspensión temporal de exportaciones avícolas a países con acuerdos sanitarios vigentes.
El brote fue detectado luego de reportarse signos clínicos compatibles con la enfermedad y elevada mortandad en el plantel. Las muestras fueron analizadas en el laboratorio oficial del organismo en Martínez, donde se confirmó el diagnóstico. A partir de allí se activó el protocolo sanitario para contener el foco.
Como parte de las medidas, se estableció una Zona de Control Sanitario con un anillo de perifoco de 3 kilómetros, donde se restringe el movimiento de aves y productos, y un área de vigilancia adicional de 7 kilómetros con monitoreo epidemiológico. También se dispuso el despoblamiento del establecimiento afectado y la posterior limpieza y desinfección integral.
SENASA notificará el caso a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), conforme a los protocolos internacionales. Si no se detectan nuevos focos y transcurren al menos 28 días desde la finalización de las tareas sanitarias, el país podrá volver a autodeclararse libre de la enfermedad y avanzar en la normalización de exportaciones.
Aunque el caso se registró en Buenos Aires, la suspensión impacta en toda la cadena avícola nacional. En provincias del norte argentino, donde la producción avícola forma parte del entramado agroindustrial y del abastecimiento regional, cualquier restricción comercial puede afectar precios, logística y actividad en el corto plazo. La evolución de los controles sanitarios será clave para determinar la duración de la medida y su impacto económico.

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