Economía & Producción
Las uniones industriales de diez provincias del NOA y NEA advirtieron sobre el deterioro de la actividad manufacturera en la región y reclamaron la declaración de la emergencia industrial. El planteo fue realizado en San Miguel de Tucumán por las entidades que integran UNINOR, que agrupa a Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.
En un documento conjunto, las cámaras expresaron preocupación por el escenario económico que atraviesan las empresas del Norte Grande y señalaron que la producción y el empleo enfrentan un contexto de creciente incertidumbre. Sostienen que la región no puede ser considerada una variable de ajuste, ya que representa inversión, trabajo y desarrollo territorial.
Entre los factores que afectan la competitividad mencionaron la caída del consumo interno, la presión tributaria en distintos niveles del Estado, la falta de financiamiento productivo y las altas tasas de interés. También alertaron por el impacto de importaciones que, según indicaron, compiten en condiciones desiguales, ya sea por distorsiones internas o por subsidios en los países de origen.
Las entidades advirtieron que el cierre de industrias en el Norte tiene consecuencias económicas y sociales directas, ya que implica pérdida de empleo, menor actividad para proveedores locales y debilitamiento del arraigo territorial. Además, vincularon la baja densidad industrial con los indicadores sociales más críticos de la región.
Entre las propuestas, UNINOR planteó conformar una mesa de trabajo con los gobiernos provinciales y la Unión Industrial Argentina para abordar la situación y avanzar en medidas concretas. El eje central del reclamo es la declaración de la emergencia industrial, junto con alivios impositivos coordinados, mejoras en el acceso al crédito productivo, ordenamiento de importaciones y un plan de infraestructura que mejore la competitividad regional.
En Salta y particularmente en el norte provincial, donde la estructura productiva depende en gran medida de economías regionales, pymes industriales y cadenas vinculadas a la agroindustria, cualquier retracción impacta de manera directa en el empleo y en la actividad comercial. La evolución de este planteo será clave para evaluar si se abren instancias de negociación con Nación y qué medidas concretas podrían implementarse.
Las cámaras industriales señalaron que el momento exige decisiones y coordinación institucional para sostener la producción y evitar una mayor pérdida de puestos de trabajo en el Norte Grande.

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