Economía y Producción
La actividad industrial mostró en mayo una señal tenue de alivio frente al mes anterior, pero el panorama general sigue siendo de retroceso. La producción manufacturera cayó 5,7% en la comparación interanual y acumula en los primeros cinco meses del año una baja de 3,1%, lo que confirma que la recuperación todavía no logra afirmarse.
El dato positivo del mes fue una mejora desestacionalizada de 0,4% respecto de abril. Sin embargo, ese movimiento no alcanzó para cambiar la foto de fondo: la mayor parte de la industria continúa produciendo menos que hace un año y el deterioro sigue siendo amplio en casi todo el entramado fabril.
De hecho, catorce de las dieciséis ramas industriales registraron caídas interanuales en mayo. Los descensos más fuertes se vieron en maquinaria y equipo, productos textiles, fabricación de vehículos, prendas de vestir y alimentos y bebidas. Solo refinación del petróleo y tabaco mostraron subas en el período.
Entre los sectores más golpeados aparece la fabricación de maquinaria y equipo, con una baja marcada en equipos agropecuarios y electrodomésticos. También pesaron la menor demanda interna y la mayor competencia de productos importados, una combinación que viene presionando sobre la producción nacional en distintos rubros.
En alimentos y bebidas también se observaron retrocesos, con caídas en panificados, bebidas y carnes, en un contexto de consumo interno todavía débil. En paralelo, la industria automotriz volvió a mostrar números en baja, tanto en producción como en ventas a concesionarios, mientras que las autopartes también sintieron el freno de la actividad.
Para Salta y el norte argentino, estos datos no son lejanos. Cuando la industria nacional se enfría, el impacto se traslada a talleres, transportistas, comercios de insumos, proveedores, empleo indirecto y consumo. También condiciona inversiones, reposición de maquinaria y movimiento económico en cadenas productivas que dependen del mercado interno.
La lectura de fondo es que hay una estabilización muy frágil, pero no una recuperación consolidada. La mejora mensual existe, aunque todavía convive con una caída extendida en casi toda la estructura industrial. Lo que ocurra en los próximos meses será clave para saber si se trata de un rebote aislado o del inicio de una recuperación más firme.

Deja una respuesta