Economía y Producción
Salta empezó a trabajar con universidades y organismos de formación para adaptar la oferta académica a las nuevas demandas del sector minero, uno de los motores productivos que más expectativa genera en la provincia.
La mesa de trabajo reunió a la Secretaría de Minería, la Universidad Nacional de Salta, la Universidad Católica de Salta y la UPATecO. El objetivo fue analizar qué perfiles laborales necesita la actividad, qué carreras podrían desarrollarse y cómo vincular la formación con las zonas donde avanza la minería.
El punto central no es solo abrir nuevas propuestas educativas, sino ordenar una respuesta de mediano y largo plazo. La minería requiere técnicos, profesionales, operarios especializados y perfiles capaces de insertarse en distintas etapas de los proyectos, desde la exploración hasta la operación y los servicios asociados.
También se discutió la necesidad de fortalecer pasantías, prácticas profesionalizantes e infraestructura educativa. En ese esquema, San Antonio de los Cobres aparece como un punto estratégico por su cercanía con áreas de desarrollo minero y por el rol que puede cumplir una sede universitaria conectada con el territorio.
La discusión tiene una lectura económica concreta: si Salta quiere que el crecimiento minero genere empleo local calificado, la formación debe llegar antes que la demanda. De lo contrario, el riesgo es que la inversión avance, pero que una parte importante de los puestos especializados quede fuera del alcance de trabajadores salteños.
Por eso, el trabajo entre universidades, Provincia y sector productivo apunta a construir una oferta académica más alineada con las necesidades reales de la actividad. El desafío será convertir esa articulación en carreras, trayectos formativos y oportunidades concretas para jóvenes y trabajadores de la provincia.

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