Social / Contexto local
A 11 años del primer Ni Una Menos, Salta vuelve a movilizarse contra la violencia de género con una consigna que mantiene vigencia: exigir respuestas concretas del Estado, la Justicia y las instituciones frente a femicidios, desapariciones y situaciones de violencia extrema.
La Asamblea Lesbotransfeminista de Salta convocó para este miércoles 3 de junio a una jornada de actividades que culminará con una marcha desde Plaza 9 de Julio hasta la Legislatura Provincial. El reclamo central apunta a la falta de presupuesto, la necesidad de políticas públicas efectivas y los cuestionamientos al funcionamiento judicial en casos de violencia.
La movilización forma parte de una agenda nacional que cada 3J vuelve a ocupar las calles del país. En Salta, el reclamo tiene una dimensión concreta: organizaciones sociales advierten que las herramientas de prevención, protección y acompañamiento siguen siendo insuficientes para muchas mujeres y diversidades, especialmente cuando se trata de acceder a respuestas rápidas y sostenidas.
El planteo también alcanza al interior provincial. Fuera de la capital, la distancia con los organismos, la falta de dispositivos cercanos y las demoras institucionales pueden profundizar la vulnerabilidad de quienes atraviesan situaciones de violencia. Por eso, el reclamo por más presupuesto y mejor funcionamiento del sistema no es solo una consigna, sino una demanda territorial.
En paralelo, el gobernador Gustavo Sáenz difundió un mensaje por Ni Una Menos y llamó a construir una Salta más justa, segura e igualitaria. También remarcó la necesidad de un compromiso conjunto entre el Estado, las instituciones y la ciudadanía.
La jornada vuelve a marcar una tensión que atraviesa la agenda pública: mientras el Gobierno expresa compromiso institucional, las organizaciones reclaman medidas más efectivas, recursos y respuestas judiciales concretas. En ese cruce, el 3J mantiene su peso político y social como una fecha de memoria, denuncia y exigencia pública.









