Economía y Producción
Empresarios del sector turístico y gastronómico de Salta pidieron que se declare la emergencia turística ante la caída de ingresos, las deudas acumuladas y las dificultades para afrontar compromisos básicos como el pago de aguinaldos.
El planteo llega en la previa de las vacaciones de invierno, una etapa clave para la actividad turística provincial. Según referentes del sector, muchas pymes arrastran problemas financieros desde los meses de baja actividad y enfrentan embargos, intereses y obligaciones fiscales que complican su funcionamiento cotidiano.
Entre los pedidos aparecen planes de pago, refinanciación de deudas, reducción de intereses y medidas de alivio fiscal que permitan llegar a la temporada alta con mayor margen operativo. El reclamo apunta especialmente a empresas pequeñas y medianas vinculadas a gastronomía, hotelería, agencias, transporte y servicios asociados al turismo.
El problema no se limita a la llegada de visitantes. En Salta, el turismo mueve una cadena amplia de empleo y consumo: restaurantes, comercios, guías, alojamientos, proveedores y trabajadores temporarios dependen en buena parte del movimiento de temporada. Por eso, una caída sostenida de ingresos puede trasladarse rápidamente a dificultades salariales, menor contratación y menor actividad en los destinos.
La situación también muestra una tensión de fondo: el turismo suele presentarse como uno de los motores económicos de la provincia, pero muchas empresas del sector operan con márgenes ajustados y fuerte dependencia de fechas puntuales. Mayo y junio suelen ser meses complejos, y la expectativa está puesta en julio como una oportunidad para recomponer ingresos.
El pedido de emergencia deberá ser evaluado por las autoridades. Mientras tanto, el sector advierte que necesita medidas rápidas para evitar que la temporada de invierno encuentre a muchas pymes endeudadas, con cuentas comprometidas y menor capacidad para sostener empleo y servicios.

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