Economía & Producción
Empresas constructoras de la provincia advierten sobre las consecuencias de la parálisis de la obra pública y la falta de financiamiento continuo. El riesgo para miles de empleos directos, el estancamiento de la cadena de proveedores y el impacto en la infraestructura de los municipios del norte.
Las empresas constructoras y cámaras del sector en Salta se declararon en estado de alerta frente al freno generalizado de la obra pública y reclamaron al Gobierno la asignación de una partida de recursos importante, previsible y sostenida en el tiempo. La falta de liquidez y la paralización de proyectos amenazan la supervivencia de las pymes locales y la estabilidad del empleo registrado en la provincia.
La interrupción de los desembolsos oficiales paralizó contratos en ejecución y congeló la emisión y cobro de certificados de obra, generando un efecto dominó que compromete no solo a las empresas contratistas directas, sino a toda la cadena de suministros y servicios asociados.
- Reclamo del sector: Solicitud urgente de un esquema de financiamiento continuo y regularización de deudas por certificados de obra ejecutados.
- Impacto en el empleo: Riesgo directo sobre miles de puestos de trabajo registrados en el gremio de la construcción y pérdida de empleo indirecto.
- Cadena de valor resentida: Freno en la facturación de corralones, canteras, transporte de carga y talleres mecánicos de la provincia.
Qué significa para San Martín y Orán
Para los municipios de los departamentos San Martín y Orán —con alta dependencia de la inversión en infraestructura en Tartagal, San Ramón de la Nueva Orán, Embarcación, General Mosconi y Salvador Mazza—, la parálisis de la construcción paraliza proyectos básicos para la calidad de vida y la producción.
En el interior provincial, la obra pública no se reduce a grandes desarrollos viales; abarca redes de agua potable, saneamiento básico, infraestructura escolar, pavimentación urbana y canalización de cauces. El freno en estas tareas afecta la contratación de mano de obra local y pospone obras de mitigación hídrica indispensables para prevenir inundaciones durante la época estival. Asimismo, la inactividad de las contratistas impacta de inmediato en los comercios de materiales y servicios de flete instalados en el norte salteño.
Contexto económico
La construcción funciona tradicionalmente como un motor anticíclico de la economía provincial. La neutralización de la inversión estatal en infraestructura nacional y la restricción presupuestaria provincial tensionan la capacidad financiera de las pymes salteñas, muchas de las cuales enfrentan dificultades para sostener sus estructuras operativas y planteles técnicos.
Qué mirar en adelante
Las próximas semanas serán determinantes para evaluar la renegociación de contratos vigentes, la factibilidad de esquemas de financiamiento mixto o provincial y la definición de un cronograma prioritario de obras para evitar el cierre definitivo de empresas del rubro.

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