Social / Contexto local
Unos 2.500 estudiantes de la Universidad Nacional de Salta podrían perder el Pase Libre Estudiantil desde junio si no cumplen con los requisitos académicos exigidos para mantener el beneficio.
Actualmente, alrededor de 10 mil estudiantes universitarios cuentan con el pase. Según la información remitida por Saeta a la UNSa, unos 8 mil cumplirían con la condición vigente, que exige haber aprobado al menos dos materias entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026.
La cifra de estudiantes en riesgo todavía podría modificarse. Desde la universidad advierten que algunos casos pueden actualizarse por finales rendidos recientemente o por trámites de excepcionalidad, por lo que el número final dependerá de la revisión administrativa y académica.
El tema no es menor para la vida universitaria. Para muchos estudiantes, el transporte gratuito es una condición concreta para poder cursar, rendir exámenes y sostener la regularidad durante el año.
En Salta capital, el costo de trasladarse todos los días puede representar una carga importante para familias con ingresos ajustados. En el interior, donde la UNSa también tiene presencia en sedes como Orán y Tartagal, el acceso a la educación superior depende muchas veces de beneficios que ayuden a reducir gastos básicos.
El control del pase libre abre una discusión necesaria: el Estado puede exigir regularidad académica para sostener el beneficio, pero también debe contemplar trayectorias reales, dificultades económicas y situaciones particulares de estudiantes que siguen vinculados a la universidad.
La revisión seguirá en las próximas semanas y será clave que los alumnos consulten su situación, actualicen información si corresponde y recurran a las vías previstas para evitar perder un beneficio que, en muchos casos, define la posibilidad de seguir estudiando.









