Consumo pyme: las ventas minoristas cayeron 3,8% y se acentúa la presión sobre el comercio del norte

Economía & Producción

El informe de CAME refleja una nueva retracción interanual impulsada por la pérdida del poder adquisitivo de los hogares. El encarecimiento de los fletes, el peso de las tarifas fijas y el vuelco del consumo hacia canales informales en las ciudades de San Martín y Orán.

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída interanual del 3,8%, de acuerdo con el relevamiento periódico elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El indicador ratifica la persistencia del freno en el consumo interno, explicado por el desfasaje acumulado entre la evolución de los salarios y el costo de la canasta básica de bienes y servicios.

El relevamiento pone de manifiesto una contracción heterogénea en la que los rubros no esenciales —como indumentaria, calzado y artículos para el hogar— sufren las mayores caídas, mientras que sectores de consumo masivo, como alimentos, bebidas y farmacia, muestran un desplazamiento de la demanda hacia marcas de menor precio y segundas líneas.

  • Indicador CAME: Caída interanual del 3,8% en el volumen de ventas minoristas pyme a nivel nacional.
  • Comportamiento sectorial: Retroceso más pronunciado en bienes durables y no esenciales, junto con una reducción en la cantidad de unidades por ticket de compra.
  • Costos de estructura: Presión creciente sobre el margen comercial por el aumento en alquileres, tarifas de servicios y encarecimiento del crédito para capital de trabajo.

Lectura territorial en San Martín y Orán

En los centros comerciales de las ciudades del norte salteño —como Tartagal, San Ramón de la Nueva Orán, Embarcación y General Mosconi—, la retracción del 3,8% en la actividad minorista se manifiesta con mayor rigidez debido a las particularidades de la estructura de costos local.

A la menor disponibilidad de liquidez en los hogares se suma el impacto de los fletes de transporte desde los centros de distribución nacionales, que encarecen el stock final, y el elevado costo de la tarifa eléctrica comercial durante los meses de mayor exigencia climática. Esta combinación acelera la migración de la demanda hacia el comercio informal, las ferias comunitarias y las plataformas de venta alternativa, dejando al comercio pyme registrado en una situación de estrechez de márgenes que compromete la continuidad de los locales y la estabilidad del empleo mercantil.

Contexto económico y tendencia

La evolución del índice minorista evidencia que la estabilización de variables macroeconómicas aún no se traslada al nivel de actividad del comercio de cercanía.

A menos que se consolide una recuperación del poder de compra real y un acceso fluido al financiamiento productivo, los comercios del interior salteño deberán continuar ajustando sus esquemas operativos para sostener el nivel de ventas sin perder rentabilidad.

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