Categoría: Economía & Producción

  • El Gobierno acelera la privatización del agua, el gas y la luz para mostrar solvencia financiera

    El Gobierno acelera la privatización del agua, el gas y la luz para mostrar solvencia financiera

    Economía y Producción

    El Gobierno nacional apura definiciones sobre empresas de agua, gas y electricidad en una nueva señal dirigida a los mercados, al Fondo Monetario y a los acreedores. La estrategia apunta a profundizar el esquema de privatizaciones y a conseguir recursos en dólares en el corto plazo, en medio de una etapa en la que la administración de Javier Milei busca reafirmar su programa económico.

    El movimiento no se limita a una decisión empresarial. Lo que está en juego es una redefinición del rol del Estado en servicios esenciales que impactan de lleno en la vida cotidiana y en la estructura de costos de hogares, comercios y empresas. En ese marco, la privatización aparece como una herramienta para mostrar disciplina fiscal, atraer interés inversor y reforzar la idea de un Estado cada vez más corrido de la prestación directa.

    La lógica oficial combina necesidad financiera y orientación ideológica. Por un lado, busca sumar divisas y fortalecer la señal de solvencia en un momento en que las reservas, el frente externo y la relación con los organismos internacionales siguen bajo observación. Por el otro, avanza con una visión que plantea menos subsidios, menor intervención estatal y mayor protagonismo privado en sectores clave.

    El punto sensible de ese camino está en el costo social y económico que puede traer aparejado. Cuando el Estado reduce su presencia en servicios básicos, la discusión deja de ser abstracta y pasa a tocar una pregunta concreta: cuánto del valor real de esos servicios terminará trasladándose a los usuarios. Ahí aparece una de las tensiones más fuertes del modelo.

    Aunque algunas de las empresas mencionadas no operan en Salta, la noticia igual importa por lo que anticipa sobre la política nacional en materia de servicios públicos. En provincias donde las tarifas pesan cada vez más sobre el bolsillo familiar, sobre el comercio y sobre las pymes, este tipo de decisiones funciona como una señal clara del rumbo que se intenta consolidar.

    La discusión de fondo no es solo quién administra el agua, el gas o la energía, sino qué modelo de servicios se construye hacia adelante. Si el objetivo central pasa por conseguir dólares rápidos y enviar confianza al mercado, el desafío será ver cómo se resuelve al mismo tiempo el impacto sobre usuarios, tarifas e infraestructura.

    Lo que el Gobierno busca instalar es una idea de consistencia económica. Pero en el camino vuelve a abrir un debate histórico en la Argentina: hasta dónde puede avanzar la lógica de mercado en servicios esenciales sin trasladar un costo cada vez más pesado a la sociedad.

  • Salta lanzó un programa para acercar innovación y tecnología a las pymes

    Salta lanzó un programa para acercar innovación y tecnología a las pymes

    Economía y Producción

    El Gobierno de Salta puso en marcha un programa de innovación abierta orientado a pymes, con la idea de vincular a las empresas locales con emprendedores, conocimiento técnico y herramientas tecnológicas para resolver problemas concretos de producción y gestión.

    La iniciativa busca tender puentes entre el sector productivo y el sistema científico-tecnológico, en un contexto en el que muchas pequeñas y medianas empresas siguen teniendo dificultades para incorporar innovación de manera sostenida. El objetivo oficial es que esas firmas puedan identificar desafíos reales y trabajar en soluciones aplicadas, en lugar de quedar al margen de procesos que hoy definen competitividad.

    El punto de partida no es menor. En Salta, las micro, pequeñas y medianas empresas representan casi la totalidad del entramado empresario, por lo que cualquier política orientada a mejorar productividad, organización o acceso a tecnología tiene un impacto potencial mucho más amplio que el de un sector puntual.

    Más allá del lanzamiento, la clave estará en ver si el programa logra traducirse en resultados concretos. Para muchas pymes, la palabra innovación suele sonar lejana cuando el día a día pasa por sostener costos, ventas, personal y funcionamiento básico. Por eso, el desafío no es solo abrir convocatorias o sumar capacitaciones, sino generar herramientas que realmente ayuden a resolver cuellos de botella productivos.

    Ahí está el punto más interesante de la propuesta. Si logra conectar necesidades reales de las empresas con soluciones viables, puede convertirse en una herramienta útil para mejorar procesos, ganar eficiencia y abrir nuevas oportunidades. Si queda solo en el plano institucional, será apenas otro anuncio con buenas intenciones.

    Para Salta, y también para regiones donde el tejido pyme sostiene buena parte de la actividad económica, la discusión de fondo no pasa solo por incorporar tecnología, sino por hacerla accesible, aplicable y cercana. En ese terreno, el nuevo programa aparece como una apuesta para intentar achicar una brecha que hace tiempo limita el crecimiento de muchas empresas locales.

    El resultado final dependerá de su implementación. Pero el mensaje político y productivo ya está planteado: la Provincia quiere poner a la innovación dentro de la agenda pyme y convertirla en una herramienta más concreta para el desarrollo económico.

  • Tartagal creó una mesa público-privada y anunció alivio fiscal para reactivar la economía

    Tartagal creó una mesa público-privada y anunció alivio fiscal para reactivar la economía

    Economía y Producción

    El municipio de Tartagal y entidades empresarias locales avanzaron en la conformación de una Mesa Público-Privada con el objetivo de impulsar medidas para reactivar la economía de la ciudad, en un contexto marcado por la caída de la actividad y la necesidad de sostener comercio, servicios y turismo.

    La iniciativa surgió de un encuentro entre el intendente Franco Hernández Berni, el Centro Empresario de Tartagal y la Cámara de Turismo del Norte, donde se planteó una agenda común orientada a mejorar las condiciones para la actividad económica local.

    Uno de los anuncios centrales fue la decisión de eliminar las tasas municipales de Publicidad y Propaganda y de Uso de Mesas y Sillas para confiterías, una medida que apunta a aliviar costos para parte del sector privado y dar una señal de acompañamiento en medio de un escenario complejo.

    Además, en la reunión se puso sobre la mesa la idea de avanzar con un Centro Comercial a Cielo Abierto, promover la concesión de la terminal y desarrollar instancias de capacitación vinculadas a la producción y los servicios. La apuesta oficial es que esa articulación entre municipio y privados permita pasar del diagnóstico a medidas concretas.

    Más allá del anuncio, el desafío estará en que esas definiciones se traduzcan en resultados visibles para la economía local. En una ciudad como Tartagal, donde el movimiento comercial y la actividad de servicios tienen un peso fuerte en la vida cotidiana, cualquier estrategia de reactivación necesita mostrar impacto real y no quedar solo en la foto de una reunión.

    La creación de esta mesa deja una señal política y económica: hay intención de coordinar acciones con el sector empresario. Lo que vendrá ahora será la etapa más exigente, que es la de convertir esa agenda compartida en decisiones sostenidas y efectivas para mover la actividad local.

  • Una de cada cinco fábricas prevé más caída en la producción, según el INDEC

    Una de cada cinco fábricas prevé más caída en la producción, según el INDEC

    Economía y Producción

    La industria manufacturera vuelve a mostrar señales de fragilidad. Según datos del INDEC, el 21,7% de las empresas consultadas prevé que la producción disminuirá durante el trimestre abril-junio, mientras que un 17,6% espera una mejora y la mayoría cree que no habrá cambios de fondo. El dato no describe una caída ya consumada, pero sí confirma que el clima fabril sigue lejos de una recuperación firme.

    El informe refleja expectativas empresarias relevadas en la Encuesta de Tendencia de Negocios de la industria manufacturera. Eso significa que no se trata de un número de producción efectiva, sino de la mirada de las propias fábricas sobre lo que creen que ocurrirá en el corto plazo. Aun así, la señal es importante: cuando una porción relevante del sector sigue esperando retrocesos, el mensaje de fondo es que la actividad todavía no encuentra un piso sólido.

    El panorama se completa con otro dato que preocupa: gran parte de las empresas no ve un repunte claro en la demanda. En ese contexto, la estabilidad que aparece en buena parte de las respuestas no necesariamente equivale a mejora, sino muchas veces a un escenario de estancamiento, con producción contenida, inversiones postergadas y cautela para tomar decisiones.

    Para las economías regionales, esta tendencia también importa. Cuando la industria nacional se enfría o no logra despegar, el impacto no queda solo en los grandes centros fabriles: se traslada a cadenas de proveedores, consumo, empleo y movimiento económico en distintas provincias. Por eso, aunque el dato no esté centrado en Salta, funciona como una señal de alerta sobre el tono general de la actividad productiva.

    La lectura del informe deja una conclusión clara: la industria todavía se mueve en un terreno de dudas. Hay empresas que no esperan un deterioro mayor, pero tampoco aparece una mayoría que vea un despegue cercano. En ese equilibrio inestable, el dato del INDEC vuelve a poner sobre la mesa una economía que todavía no logra convertir la desaceleración de otras variables en una recuperación productiva consistente.

  • El “Shopping” de Tartagal muestra el freno del consumo: menos ventas y más persianas bajas

    El “Shopping” de Tartagal muestra el freno del consumo: menos ventas y más persianas bajas

    Economía y Producción

    La caída del consumo empezó a dejar una imagen cada vez más visible en Tartagal: una zona comercial que durante años concentró movimiento, ventas y circulación diaria hoy muestra menos actividad, locales cerrados y comerciantes que ya no logran sostener el mismo ritmo.

    La postal se repite en la calle Araoz, en el sector conocido como el Shopping, uno de los puntos más activos del comercio local. Allí comenzaron a multiplicarse las persianas bajas y los puestos cerrados, en un escenario que refleja con claridad cómo el enfriamiento económico también golpea al comercio chico del norte salteño.

    Uno de los datos más concretos que dejó el relevamiento en la zona es la presencia de seis puestos cerrados y con cadenas. No es un detalle menor: cuando una cuadra comercial empieza a perder ocupación en un punto estratégico de la ciudad, la señal ya no habla solo de un mal momento puntual, sino de un deterioro más profundo en la actividad.

    Detrás de esa imagen aparecen dos factores que se repiten en el testimonio de los vendedores: ventas muy bajas y alquileres difíciles de sostener. La combinación es conocida, pero en contextos de caída del consumo se vuelve especialmente dura para quienes dependen del movimiento diario para cubrir gastos fijos y seguir abiertos.

    La situación se siente todavía más porque el área afectada no es una periferia comercial ni una calle secundaria. Se trata de una zona que supo tener circulación constante y que hoy empieza a mostrar signos claros de desgaste. Ahí es donde la crisis deja de ser una discusión abstracta y se convierte en una escena concreta: menos gente comprando, menos cajas moviéndose y más locales vacíos.

    Los testimonios recogidos en el lugar apuntan en la misma dirección. Comerciantes que habían logrado recuperarse después de la pandemia hoy describen un escenario más difícil, con un consumo retraído y prioridades básicas que desplazan cualquier gasto no esencial. En algunos casos, aseguran que hay jornadas enteras con ventas mínimas que apenas alcanzan para sostener la apertura.

    Ese cambio de clima también impacta en la percepción general de la ciudad. Cuando una zona identificada con el movimiento comercial pierde fuerza, no solo se resiente el ingreso de cada local: también se enfría la circulación urbana, cae la expectativa de recuperación y se instala una sensación más amplia de retroceso económico.

    Lo que muestra hoy el Shopping de Tartagal no es solo una suma de negocios complicados, sino una señal más amplia sobre el momento que atraviesa el consumo. En una cuadra pueden verse persianas bajas, menos compradores y comerciantes que ya sienten que vender dejó de ser una garantía diaria. Y en esa escena se resume buena parte del freno económico que empieza a sentirse en la ciudad.

  • Tolar Grande apuesta a resolver residuos y falta de alojamiento para impulsar su desarrollo

    Tolar Grande apuesta a resolver residuos y falta de alojamiento para impulsar su desarrollo

    Economía y Producción

    Tolar Grande busca consolidar una estrategia de desarrollo que combine gestión ambiental, más capacidad turística y movimiento económico local en uno de los puntos más singulares de la Puna salteña.

    El municipio puso en marcha una serie de iniciativas que apuntan a dos límites concretos del lugar: el manejo de residuos y la falta de plazas para recibir visitantes. En paralelo, intenta fortalecer el vínculo entre la actividad minera, los proveedores locales y la economía del pueblo.

    Uno de los anuncios centrales es la inauguración del relleno sanitario municipal, una obra clave para mejorar el tratamiento de residuos en una zona donde el cuidado ambiental tiene un peso especial por las condiciones del territorio y por el crecimiento de la actividad económica.

    A eso se suma una nueva edición de la Minga Ambiental, prevista para los días 21 y 22 de abril. Esta vez la propuesta no solo incluirá tareas de limpieza, sino también un festival y una medición del volumen de residuos recolectados, en un intento por darle más visibilidad comunitaria a una práctica que el municipio busca instalar como parte de su identidad local.

    El otro frente fuerte está en el turismo. El antiguo campamento de Mansfield, ubicado frente al Cono de Arita, fue reconvertido en hotel y se prepara para entrar en funcionamiento. Esa obra apunta a ampliar la capacidad de alojamiento, uno de los principales cuellos de botella de Tolar Grande para crecer como destino.

    La apuesta no es menor. En una localidad que gana visibilidad por su paisaje extremo, su cercanía con proyectos mineros y sus atractivos naturales, sumar infraestructura turística puede cambiar la escala de la actividad y abrir nuevas oportunidades para prestadores y emprendedores de la zona.

    En paralelo, también se proyecta un encuentro entre proveedores locales y empresas mineras por el Día de la Minería. Ese movimiento busca que parte de la actividad económica que hoy rodea a la Puna tenga mayor derrame en el entramado local y no quede solo en grandes operadores externos.

    Más que una suma de anuncios, lo que aparece en Tolar Grande es un intento por resolver problemas concretos para sostener una agenda de desarrollo en un territorio exigente. Residuos, alojamiento y articulación económica son hoy tres piezas centrales para que el crecimiento no quede solo atado a la expectativa, sino que empiece a tomar forma en servicios e infraestructura.

  • Más monotributistas y menos empleo formal: por qué ANSES recauda menos

    Más monotributistas y menos empleo formal: por qué ANSES recauda menos

    Economía y Producción

    El mercado laboral argentino viene mostrando un cambio que no siempre se ve a simple vista: puede haber actividad y hasta nuevas formas de ocupación, pero no todo trabajo aporta igual al sistema previsional. Ese movimiento es hoy uno de los factores que más presiona sobre la recaudación de ANSES y sobre la sostenibilidad de las jubilaciones.

    El punto central es que en los últimos años perdió peso el empleo asalariado formal, que realiza aportes más altos y constantes, mientras crecieron modalidades como el monotributo y el trabajo autónomo, que tienen una contribución mucho menor al sistema. Esa diferencia altera la caja previsional incluso cuando la cantidad total de personas ocupadas no cae en la misma proporción.

    Los datos muestran con claridad ese cambio de estructura. En 2005 aportaba al sistema previsional el 82% de los trabajadores. A fines de 2025 lo hacía casi el 69%. En paralelo, creció el peso de monotributistas y autónomos dentro del universo laboral, pero sin compensar la pérdida de recaudación que implica la caída del empleo registrado tradicional.

    La diferencia no es menor. Mientras un trabajador formal aporta junto con su empleador sobre una base salarial más robusta, los esquemas simplificados dejan montos bastante más bajos. Por eso, aunque aumente el número de monotributistas, el efecto fiscal no reemplaza lo que se pierde cuando desaparecen puestos en blanco.

    Ese deterioro se refleja en una comparación concreta: hoy se necesitan 24 monotributistas para cubrir una jubilación mínima, mientras que alcanzan poco más de dos asalariados formales para financiarla. En el caso de los autónomos, la relación también es mucho más favorable que la del monotributo, pero sigue lejos del rendimiento que tiene el empleo registrado asalariado.

    El problema se agrava con la evolución reciente del mercado laboral. Desde noviembre de 2023 se perdieron cientos de miles de puestos asalariados formales y también cerraron miles de empleadores con trabajadores registrados. Al mismo tiempo, sectores que ganaron peso en la actividad, como agro, minería e intermediación financiera, no generan por sí solos el volumen de empleo formal que sí sostienen rubros como industria, comercio o construcción.

    Detrás de esa transformación aparece una consecuencia directa: el sistema previsional depende cada vez más de impuestos y transferencias del Tesoro para cubrir jubilaciones. Hoy hay alrededor de dos trabajadores activos por cada jubilado, cuando el equilibrio requeriría una relación más cercana a tres a uno.

    La discusión, entonces, no pasa solo por cuántos empleos se crean, sino por qué tipo de empleo se consolida. Si el crecimiento del trabajo se apoya en formas más precarias o de menor aporte, la presión sobre ANSES aumenta y el sistema jubilatorio queda todavía más frágil.

    Es una señal que excede la macroeconomía y baja a la vida cotidiana. Habla de ingresos, de estabilidad laboral y también de la capacidad futura del sistema para sostener haberes previsionales sin seguir perdiendo poder real. En ese cruce entre empleo y jubilaciones está una de las tensiones más profundas del modelo laboral argentino actual.

  • Abril desacelera, pero la inflación sigue alta y alimentos todavía marcan el pulso

    Abril desacelera, pero la inflación sigue alta y alimentos todavía marcan el pulso

    Economía y Producción

    La inflación de abril muestra señales de desaceleración frente a marzo, pero el alivio todavía aparece lejos de la vida cotidiana. Los precios siguen corriendo a un ritmo alto y alimentos vuelve a ser uno de los rubros más sensibles para medir cuánto pesa realmente la suba sobre el bolsillo.

    Después de un marzo que cerró con 3,4%, las estimaciones privadas para abril se mueven en una franja más baja, en general entre 2,3% y 2,9%. El dato sugiere una desaceleración, pero no un cambio profundo del problema. En otras palabras: los precios suben un poco menos, pero siguen subiendo fuerte para una economía que todavía no logra estabilizar del todo las expectativas.

    Una de las claves del mes está en alimentos y bebidas. En la primera mitad de abril ese rubro mostró una moderación frente al ritmo que venía trayendo, algo que ayudó a bajar las proyecciones generales. Aun así, sigue siendo el terreno más sensible porque es donde el impacto se siente primero y más rápido en el consumo diario.

    La lectura también deja un dato importante para el norte. Algunas mediciones privadas ubicaron al NOA entre las regiones con menores subas semanales en abril, una señal positiva en términos comparativos. Pero eso no alcanza para hablar de alivio real: con salarios todavía corriendo detrás y consumo débil, una inflación más baja no siempre se traduce en mejora concreta para los hogares.

    En ese marco, abril puede mostrar un respiro frente a marzo, pero todavía lejos de una inflación contenida. El problema de fondo sigue siendo el mismo: aunque el número mensual afloje, los precios continúan en niveles altos para el bolsillo y alimentos sigue marcando el pulso de la economía cotidiana.

  • UPATecO lanza un club gratuito de robótica para chicos y jóvenes en Salta

    UPATecO lanza un club gratuito de robótica para chicos y jóvenes en Salta

    Economía y Producción

    UPATecO pondrá en marcha una nueva propuesta de formación tecnológica orientada a niños, adolescentes y jóvenes de Salta, con un club de robótica que buscará acercar habilidades vinculadas a automatización, programación e innovación desde edades tempranas.

    El lanzamiento oficial será este martes 21 de abril y marcará el inicio de una iniciativa gratuita pensada para ampliar el acceso a conocimientos que ganan cada vez más peso en la educación y en el futuro laboral. La propuesta apunta a despertar interés por la tecnología en una etapa formativa clave, con talleres diseñados para quienes quieran empezar a vincularse con este mundo.

    Uno de los puntos más importantes del anuncio es que las capacitaciones se dictarán en el Hub Tecnológico de Vaqueros, un espacio que empieza a consolidarse como referencia para actividades vinculadas a innovación y desarrollo. Durante la presentación se darán a conocer los días, horarios y la modalidad de inscripción.

    Más allá del lanzamiento institucional, la novedad tiene valor por la oportunidad concreta que abre para chicos y jóvenes del área metropolitana. En una provincia donde crece el interés por robótica, programación y automatización, sumar espacios gratuitos de formación puede funcionar como una puerta de entrada real para nuevas trayectorias educativas.

    La iniciativa también va en línea con una tendencia cada vez más clara: acercar tecnología a edades tempranas ya no aparece solo como un complemento, sino como parte de una formación que busca preparar mejor a las nuevas generaciones para un mundo laboral y productivo cada vez más atravesado por herramientas digitales.

    En ese marco, el club de robótica de UPATecO no se presenta solo como una actividad extra. Busca instalarse como un espacio de aprendizaje con proyección, en un momento en que la formación tecnológica empieza a ganar lugar dentro de la agenda educativa salteña.

  • La caída nacional del empleo también golpea a Salta y presiona sobre comercio, construcción e industria

    La caída nacional del empleo también golpea a Salta y presiona sobre comercio, construcción e industria

    Economía y Producción

    La pérdida de dinamismo del empleo en Argentina también empieza a sentirse con más fuerza en Salta, donde varios sectores clave ya muestran señales de desgaste en medio de una actividad más fría, menor consumo y menos movimiento económico.

    Aunque los indicadores regionales no ubican al NOA entre las zonas más complicadas del país en términos de desocupación, eso no alcanza para esconder el deterioro que viene registrándose en la provincia. El problema no aparece solo en una estadística general, sino en la combinación de menos trabajo privado, menor actividad comercial y una construcción que sigue sin recuperar ritmo.

    En Salta, los rubros más golpeados vienen siendo comercio, construcción e industria, tres sectores muy sensibles porque concentran empleo y marcan rápido el pulso de la economía cotidiana. Cuando esas áreas se frenan, el impacto se traslada a changas, consumo, servicios y capacidad de sostener ingresos en miles de hogares.

    La caída del empleo también se cruza con otro fenómeno que ya venía preocupando: el cierre o achicamiento de empresas y una retracción del mercado interno que complica sobre todo a quienes dependen de ventas diarias o de actividad privada sostenida. En ese marco, la provincia no aparece en colapso, pero sí claramente afectada por un enfriamiento que se hace cada vez más visible.

    Más que una foto aislada, el dato deja una señal de fondo. Salta sigue por debajo del promedio nacional en algunos indicadores duros, pero eso no significa que esté a salvo. El freno del empleo formal, la baja de actividad y la presión sobre sectores intensivos en mano de obra muestran que la provincia también siente el costo de una economía nacional que todavía no logra recomponerse del todo.

    Lo que importa ahora no es solo cuántos puestos se pierden, sino qué tipo de estructura laboral queda en pie. En una provincia donde comercio, construcción e industria tienen un peso fuerte sobre el ingreso de muchas familias, la caída del empleo nacional deja de ser un dato lejano y pasa a convertirse en un problema concreto.