Categoría: Economía & Producción

  • Alivio tarifario en Salta: cómo acceder a los nuevos subsidios de luz y agua de hasta el 100%

    Alivio tarifario en Salta: cómo acceder a los nuevos subsidios de luz y agua de hasta el 100%

    Economía y Producción

    El Gobierno provincial y el Ente Regulador oficializaron un programa de asistencia para amortiguar el impacto del costo energético en los hogares de menores recursos y jubilados, bajo estrictas condiciones de postulación.

    El hecho económico: subsidios focalizados frente al aumento de tarifas

    El Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (ENRESP) instrumentó un régimen extraordinario de subsidios que cubrirá entre el 60% y el 100% del costo de las boletas de energía eléctrica (EDESA) y de agua corriente (CoSAySa). La medida busca mitigar el fuerte impacto que la quita de subsidios nacionales y la actualización de los cuadros tarifarios provocaron sobre los presupuestos de los sectores con menor capacidad de pago.

    Para poder acceder al beneficio, los interesados deberán completar un proceso de postulación obligatorio, ya que la asistencia no se aplicará de manera automática. El programa está dirigido de forma prioritaria a jubilados, pensionados y familias cuyos ingresos totales declarados no superen el equivalente a dos Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. Además, el organismo de control aplicará un filtro patrimonial estricto: se denegará la cobertura a quienes posean más de un inmueble registrado o sean propietarios de automóviles de menos de diez años de antigüedad.

    Qué significa para San Martín y Orán

    En los departamentos del norte provincial, la reglamentación del beneficio contempla una salvedad fundamental que responde directamente a la realidad del territorio: la tenencia de motocicletas. Dado que en Orán y San Martín la moto no representa un bien de recreación sino el principal medio de movilidad familiar y una herramienta indispensable para el trabajo independiente de cercanía, el filtro patrimonial permitirá que los postulantes posean motovehículos de hasta 150 centímetros cúbicos de cilindrada sin que esto sea causal de rechazo para recibir el subsidio.

    Este alivio es crítico para la región norte, donde las temperaturas extremas vuelven indispensable el uso continuo de ventiladores y equipos de refrigeración para garantizar condiciones mínimas de habitabilidad. En esta zona de la provincia, el consumo eléctrico básico de un hogar de escasos recursos supera ampliamente la media de los centros urbanos templados. Por lo tanto, acceder a una tarifa subsidiada define la posibilidad de mantener el servicio activo o caer en la acumulación de deudas y posteriores cortes de suministro.

    Contexto y tendencia de fondo

    La implementación de este esquema de asistencia local expone la tensión existente entre la desregulación tarifaria promovida a nivel nacional y la capacidad de pago real en las provincias del interior del país. Al retirarse los subsidios de base de la tarifa de generación eléctrica mayorista, las distribuidoras provinciales trasladaron los incrementos de manera directa a los usuarios residenciales.

    El programa de contingencia salteño intenta colocar un límite de contención social, pero su eficacia dependerá de la accesibilidad del trámite. La inscripción se podrá realizar mediante formularios digitales en la web del ENRESP y de forma presencial en las oficinas de las prestatarias y los municipios colaboradores, un factor clave para aquellas familias del interior que carecen de conectividad regular a internet.

    Qué mirar en adelante

    Durante los próximos meses, será determinante observar el nivel de aprobación de las solicitudes presentadas en los municipios del norte y si el tope de consumo subsidiado asignado a cada categoría residencial se adapta al uso real de energía que exigen las viviendas de San Martín y Orán. Asimismo, la atención estará puesta en la sustentabilidad financiera de este fondo de subsidios, el cual se financia con recursos provinciales en un contexto de fuerte restricción presupuestaria general.

  • Atrapados en la rueda: la trampa de las deudas que une a los repartidores de la capital y a los motomandados del norte

    Atrapados en la rueda: la trampa de las deudas que une a los repartidores de la capital y a los motomandados del norte

    Economía y Producción

    El debate por las tasas abusivas de las aplicaciones en Salta Capital expone un problema de fondo: la falta de crédito formal para los trabajadores del transporte de cercanía, una realidad que en Orán y Tartagal se sufre a través de prestamistas informales y sobrecostos de mantenimiento.

    El hecho económico: la usura digital en la capital

    El crecimiento de las plataformas de entrega a domicilio en Salta Capital se consolidó como una salida de ingresos rápidos, pero también abrió la puerta a un silencioso ciclo de endeudamiento. Para sostener su actividad diaria, los repartidores necesitan herramientas operativas indispensables: un teléfono celular con conectividad constante y, fundamentalmente, una motocicleta o bicicleta en condiciones. Ante la falta de capital inicial o frente a imprevistos mecánicos, los trabajadores recurren a microcréditos y adelantos de efectivo ofrecidos por las mismas aplicaciones o plataformas financieras digitales asociadas.

    El problema radica en las tasas de interés aplicadas por estas fintech, que operan en un marco de desregulación y con recargos significativamente superiores a los del mercado bancario formal. El mecanismo de cobro es directo y automatizado: las cuotas de las deudas se debitan de manera inmediata de las billeteras virtuales donde los repartidores acumulan sus ganancias diarias antes de que puedan disponer de ellas. Como resultado, el saldo disponible al final de la jornada se licúa, obligando al trabajador a extender sus horas de conducción solo para cubrir el costo financiero del día siguiente.

    La realidad del norte: motomandados y usura analógica

    A diferencia de lo que ocurre en Salta Capital, en los departamentos de San Martín y Orán no operan las grandes plataformas multinacionales de delivery. En ciudades como Tartagal y San Ramón de la Nueva Orán, el servicio de entrega a domicilio sigue siendo local y tradicional, gestionado de manera directa por las pizzerías, rotiserías o a través de cooperativas y agencias independientes de «motomandados».

    Sin embargo, la exclusión financiera y la precarización son idénticas. Al encontrarse en el sector informal, los cadetes norteños tampoco tienen acceso a líneas de crédito bancarias para renovar sus motos o comprar repuestos. En este territorio, la falta de financiamiento se agrava por la asimetría de precios: debido a las distancias y al costo del flete terrestre, insumos esenciales como neumáticos, cámaras y repuestos mecánicos llegan al norte con sobrecostos muy elevados en comparación con el centro de la provincia.

    Ante una avería que les impide trabajar, y sin la opción de las fintech de las aplicaciones, los motomandados del norte salteño terminan recurriendo a circuitos de usura informal local (como los prestamistas informales o el sistema «gota a gota»). Las tasas de interés de estos prestamistas de barrio son aún más asfixiantes y peligrosas que las digitales, absorbiendo de inmediato la recaudación diaria de los trabajadores y dejándolos atrapados en la misma rueda: pedalear o acelerar jornadas de más de doce horas no para generar un ahorro, sino simplemente para pagar la deuda del vehículo.

    Qué mirar en adelante

    El escenario muestra que, con o sin tecnología de por medio, el transporte de cercanía en Salta carece de herramientas de fomento y protección financiera. En los próximos meses, será clave observar si desde el Gobierno provincial o los municipios del norte se impulsan programas de microcréditos productivos de carácter público o asociativo para trabajadores independientes. Facilitar el acceso a financiamiento blando para la compra de herramientas de trabajo y repuestos permitiría romper la dependencia de la usura —sea digital o analógica— y garantizar que el esfuerzo de los trabajadores locales permanezca y circule en la economía de la región.

  • Bolsillo al día: de cuánto será el aumento para jubilados y AUH en agosto y cómo impacta en el norte

    Bolsillo al día: de cuánto será el aumento para jubilados y AUH en agosto y cómo impacta en el norte

    Economía y Producción

    El INDEC oficializó la inflación de junio en un 1,9%, una cifra que, de acuerdo al mecanismo de movilidad mensual vigente, define el porcentaje de incremento que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicará en las prestaciones de agosto. Esta indexación automática busca acompañar la evolución general de los precios, aunque su aplicación con dos meses de rezago y el congelamiento de los bonos complementarios condicionan el impacto real en el bolsillo de los beneficiarios.

    A partir del próximo mes, la jubilación mínima se establecerá en un valor base de 419.734 pesos. Al sumarse el bono extraordinario de 70.000 pesos —que el Gobierno nacional mantiene sin variaciones nominales—, el ingreso final para este sector alcanzará los 489.734 pesos. En la misma línea, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se ubicará en 335.787 pesos de base (llegando a 405.787 pesos con el adicional), mientras que las Pensiones No Contributivas (PNC) se fijarán en 293.815 pesos base, totalizando 363.815 pesos al incorporar el refuerzo. Por su parte, la Pensión para Madres de 7 Hijos quedará equiparada a la mínima, con un haber de 419.734 pesos que asciende a 489.734 pesos con el bono.

    Para las asignaciones familiares y sociales, que no reciben el bono extraordinario, el aumento del 1,9% se aplica de forma directa sobre sus valores de referencia. De este modo, la Asignación Universal por Hijo (AUH) pasará a ser de 150.828 pesos por cada menor a cargo, en tanto que la Asignación por Hijo con Discapacidad ascenderá a los 491.111 pesos mensuales durante agosto.

    En el norte salteño, fundamentalmente en los departamentos de San Martín y Orán, la dinámica de estos ingresos previsionales y de asistencia tiene un peso determinante en la actividad comercial de cercanía. Al registrarse históricamente una proporción elevada de hogares que dependen de asignaciones y pensiones mínimas para su subsistencia diaria, las fechas de cobro de ANSES regulan de forma directa el consumo de alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad en los almacenes de barrio.

    Sin embargo, el poder de compra de estos montos se ve recortado en la región por factores estructurales. La distancia geográfica con los grandes centros de distribución encarece los precios de góndola debido al costo del flete terrestre y del combustible, mientras que las altas temperaturas crónicas de la zona exigen un uso intensivo de energía eléctrica para refrigeración, un servicio básico que absorbe una porción desproporcionada de los ingresos familiares. En este escenario, la indexación mensual aporta previsibilidad para ordenar los gastos de subsistencia, pero consolida la brecha frente al costo real de la Canasta Básica Total, que en el norte provincial se encarece sistemáticamente por encima de la media nacional.

  • Conflicto en Medio Oriente: el ataque de Irán en Ormuz amenaza con presionar el precio de los combustibles en el norte

    Conflicto en Medio Oriente: el ataque de Irán en Ormuz amenaza con presionar el precio de los combustibles en el norte

    Economía y Producción

    La reciente escalada de tensión militar en Medio Oriente, marcada por el ataque de Irán a una base de Estados Unidos en Bahrein y la agresión a dos buques petroleros en el Estrecho de Ormuz, encendió las alarmas en los mercados energéticos globales. Aunque el epicentro del conflicto bélico se sitúa a miles de kilómetros de la región, la inestabilidad en este corredor marítimo estratégico —por donde circula casi la quinta parte del petróleo que se consume en el mundo— amenaza con trasladarse de manera directa a la estructura de costos de la economía argentina.

    El canal de transmisión de esta crisis internacional hacia el mercado interno se activa a través de la cotización del crudo Brent, la referencia internacional que regula el precio del petróleo. En un esquema de mercado de combustibles desregulado a nivel nacional, cualquier incremento brusco en el barril de crudo global genera una presión inmediata sobre las petroleras para reajustar los valores de la nafta y, fundamentalmente, del gasoil en los surtidores de todo el país.

    Para la actividad productiva del norte salteño, especialmente en los departamentos de San Martín y Orán, este escenario representa una amenaza directa sobre los márgenes de ganancia. Al tratarse de una región eminentemente agrícola y agroindustrial —dedicada a la producción de hortalizas, cítricos y granos—, las enormes distancias geográficas hacia los puertos de exportación y los grandes centros de consumo nacional hacen que el flete terrestre sea una de las variables más sensibles de la estructura de costos pyme.

    Cualquier nuevo incremento en el gasoil no solo encarecerá el transporte de cargas pesadas hacia el sur, sino que también repercutirá en el costo de funcionamiento de la maquinaria agrícola en plena campaña. De consolidarse la tendencia alcista en los mercados de energía internacionales por el bloqueo o la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, el sector productivo regional enfrentará una inevitable suba en los costos logísticos que terminará por presionar también sobre los precios de góndola en el comercio local.

  • Volatilidad extrema en el petróleo: qué puede pasar con combustibles y costos

    Volatilidad extrema en el petróleo: qué puede pasar con combustibles y costos

    Economía y Producción

    El precio internacional del petróleo volvió a mostrar un comportamiento inestable: después de subir por la tensión entre Estados Unidos e Irán, el Brent retrocedió en la rueda y dejó en claro que el mercado sigue reaccionando minuto a minuto a la escalada en Medio Oriente. Aun con esa baja intradiaria, el crudo mantiene una ganancia semanal relevante, impulsada por el temor a nuevos problemas de abastecimiento en la región.

    La clave no está solo en el valor del barril, sino en la incertidumbre. Los operadores siguen de cerca el conflicto porque cualquier interrupción en las rutas energéticas del Golfo puede alterar la oferta global y empujar nuevos saltos de precios. En los últimos días, el mercado combinó subas fuertes, correcciones rápidas y una lectura todavía abierta sobre si la crisis se profundiza o se contiene.

    Ese movimiento importa para Argentina aunque el conflicto esté lejos. Cuando el petróleo entra en una fase de volatilidad, aumenta la presión sobre combustibles, transporte, fletes y costos logísticos. En una economía como la argentina, donde muchos precios internos reaccionan rápido ante expectativas de energía más cara, la inestabilidad internacional suele trasladarse al bolsillo antes incluso de que haya cambios efectivos en surtidores.

    Para Salta y el norte argentino, el impacto potencial es todavía más sensible. Las distancias largas, la dependencia del transporte por ruta y el peso del costo logístico sobre alimentos, insumos y mercadería hacen que cualquier tensión en energía tenga efectos más visibles que en otras regiones. Si el petróleo se recalienta, también se tensionan la distribución, la actividad comercial y los costos de producción.

    Por ahora, el mercado no muestra una tendencia firme sino un escenario de nerviosismo. Algunos inversores interpretan que la tensión puede quedarse en una fase contenida, mientras otros siguen viendo riesgo de una nueva escalada que vuelva a empujar el barril hacia arriba. Esa disputa explica por qué el Brent puede pasar de subir con fuerza a corregir en cuestión de horas.

    El dato de fondo es que el petróleo volvió a encender una alerta económica global. Más que una suba o una baja puntual, lo que hoy pesa es la volatilidad. Y en economías frágiles como la argentina, ese ruido externo suele sentirse rápido en expectativas, costos y precios internos.

  • Construcción: Salta lidera en el NOA, pero el sector sigue golpeado

    Construcción: Salta lidera en el NOA, pero el sector sigue golpeado

    Economía y Producción

    La construcción en Argentina atraviesa un escenario de recuperación débil después de varios años de caída. Entre 2021 y 2025 se registraron más de 312 mil permisos de obra y cerca de 85 millones de metros cuadrados autorizados en el país, pero el ritmo de actividad no fue parejo.

    Entre 2021 y 2024, la superficie autorizada cayó de manera sostenida y acumuló una baja cercana al 20%. Recién en 2025 apareció una mejora del 6% frente al año anterior, aunque todavía sin recuperar los niveles más altos de la serie.

    El informe también muestra una fuerte desigualdad territorial. La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires concentran casi la mitad de toda la superficie edificada del país, mientras que varias provincias del norte argentino aparecen con menor dinamismo en relación con su población.

    En ese contexto, Salta logra destacarse dentro del NOA. El aglomerado salteño acumuló cerca de 1 millón de metros cuadrados construidos entre 2021 y 2025, lo que lo ubica por encima de otras capitales del norte como Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero.

    El dato no significa que Salta esté fuera de la crisis del sector. La provincia también sintió la caída de los últimos años y enfrenta los mismos problemas que golpean a la construcción en todo el país: costos elevados, falta de financiamiento, incertidumbre económica y menor capacidad de inversión.

    Aun así, el mejor posicionamiento relativo de Salta tiene impacto concreto. La construcción mueve empleo, corralones, transporte, profesionales, inmobiliarias, talleres y comercios vinculados a materiales e insumos. Cuando el sector se frena, el efecto se siente en toda la economía local.

    La pregunta territorial es cuánto de ese dinamismo queda concentrado en la capital y cuánto llega al interior provincial. Para ciudades como Tartagal, Orán, Mosconi o Embarcación, la construcción también es una señal clave de empleo, crecimiento urbano, vivienda e inversión privada.

    El repunte de 2025 abre una expectativa, pero todavía no alcanza para hablar de una recuperación consolidada. Salta aparece mejor ubicada que sus vecinos del NOA, aunque dentro de un sector que sigue golpeado y que necesitará estabilidad, crédito y demanda real para sostenerse.

  • La industria tuvo una leve mejora mensual, pero sigue 5,7% abajo que hace un año

    La industria tuvo una leve mejora mensual, pero sigue 5,7% abajo que hace un año

    Economía y Producción

    La actividad industrial mostró en mayo una señal tenue de alivio frente al mes anterior, pero el panorama general sigue siendo de retroceso. La producción manufacturera cayó 5,7% en la comparación interanual y acumula en los primeros cinco meses del año una baja de 3,1%, lo que confirma que la recuperación todavía no logra afirmarse.

    El dato positivo del mes fue una mejora desestacionalizada de 0,4% respecto de abril. Sin embargo, ese movimiento no alcanzó para cambiar la foto de fondo: la mayor parte de la industria continúa produciendo menos que hace un año y el deterioro sigue siendo amplio en casi todo el entramado fabril.

    De hecho, catorce de las dieciséis ramas industriales registraron caídas interanuales en mayo. Los descensos más fuertes se vieron en maquinaria y equipo, productos textiles, fabricación de vehículos, prendas de vestir y alimentos y bebidas. Solo refinación del petróleo y tabaco mostraron subas en el período.

    Entre los sectores más golpeados aparece la fabricación de maquinaria y equipo, con una baja marcada en equipos agropecuarios y electrodomésticos. También pesaron la menor demanda interna y la mayor competencia de productos importados, una combinación que viene presionando sobre la producción nacional en distintos rubros.

    En alimentos y bebidas también se observaron retrocesos, con caídas en panificados, bebidas y carnes, en un contexto de consumo interno todavía débil. En paralelo, la industria automotriz volvió a mostrar números en baja, tanto en producción como en ventas a concesionarios, mientras que las autopartes también sintieron el freno de la actividad.

    Para Salta y el norte argentino, estos datos no son lejanos. Cuando la industria nacional se enfría, el impacto se traslada a talleres, transportistas, comercios de insumos, proveedores, empleo indirecto y consumo. También condiciona inversiones, reposición de maquinaria y movimiento económico en cadenas productivas que dependen del mercado interno.

    La lectura de fondo es que hay una estabilización muy frágil, pero no una recuperación consolidada. La mejora mensual existe, aunque todavía convive con una caída extendida en casi toda la estructura industrial. Lo que ocurra en los próximos meses será clave para saber si se trata de un rebote aislado o del inicio de una recuperación más firme.

  • Ormuz bajo tensión: por qué la escalada entre EE.UU. e Irán puede impactar en los combustibles

    Ormuz bajo tensión: por qué la escalada entre EE.UU. e Irán puede impactar en los combustibles

    Economía y Producción

    Estados Unidos realizó nuevos ataques contra objetivos militares iraníes cerca del Estrecho de Ormuz, en una escalada que volvió a encender alertas sobre el mercado mundial del petróleo y la seguridad del tránsito marítimo en una de las zonas energéticas más sensibles del planeta.

    El Comando Central de Estados Unidos informó que la ofensiva buscó reducir la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho. Medios iraníes, en tanto, reportaron explosiones en puntos de la costa sur y la activación de sistemas de defensa aérea.

    La tensión se produce luego del colapso del alto el fuego entre Washington y Teherán. Desde Irán advirtieron que las acciones estadounidenses tendrán respuesta, mientras que Naciones Unidas pidió retomar el diálogo y evitar una escalada militar mayor.

    El impacto económico apareció de inmediato en los mercados. El precio internacional del petróleo subió por el temor a posibles interrupciones en el tránsito marítimo por Ormuz, una ruta clave para el suministro global de crudo. El Brent superó los 78,5 dólares y el WTI se ubicó cerca de los 73,81 dólares.

    Para Argentina, el dato no es menor. Cualquier movimiento fuerte en el petróleo puede presionar sobre combustibles, transporte, logística y costos de producción. No significa que haya aumentos automáticos, pero sí agrega incertidumbre sobre un insumo central para la economía.

    En Salta y el norte argentino, el impacto posible se mira desde los costos. La región depende fuertemente del transporte terrestre para mover alimentos, mercadería, producción regional, insumos industriales y actividad comercial. Cuando suben los costos logísticos, el efecto suele sentirse con más fuerza lejos de los puertos y grandes centros de consumo.

    La escalada en Medio Oriente muestra cómo un conflicto lejano puede terminar influyendo en precios locales. Energía, combustibles y fletes son variables que atraviesan la vida cotidiana de familias, comercios, pymes y sectores productivos.

    El punto a seguir será si la tensión se contiene por vía diplomática o si avanza hacia nuevas represalias. Por ahora, Ormuz vuelve a quedar en el centro de la atención global por su peso estratégico en el comercio energético y por su capacidad de mover precios en todo el mundo.

  • El corte de gas expuso otra vez la deuda energética con el norte argentino

    El corte de gas expuso otra vez la deuda energética con el norte argentino

    Economía y Producción

    El corte de gas que afectó a industrias salteñas volvió a poner en primer plano una discusión estructural para el norte argentino: la falta de infraestructura energética suficiente para sostener producción, empleo e inversiones con previsibilidad.

    En ese contexto, el gobernador Gustavo Sáenz volvió a reclamar respuestas de fondo al Gobierno nacional y pidió que el problema no se resuelva solo con medidas parciales o de emergencia. El planteo apunta a evitar que la situación se repita cada invierno, cuando aumenta la demanda y el sistema vuelve a mostrar sus límites.

    La crisis tomó mayor fuerza luego del corte total de gas a la industria salteña, una medida que obligó a empresas a frenar o reacomodar su producción. Para el sector productivo, la falta de suministro no solo genera pérdidas inmediatas, sino también incertidumbre para planificar compras, turnos de trabajo, contratos y nuevas inversiones.

    Sáenz vinculó el problema con una deuda histórica de infraestructura y con la demora de obras estratégicas para el NOA, entre ellas la reversión del Gasoducto Norte y trabajos complementarios necesarios para garantizar abastecimiento estable. También pidió que legisladores nacionales de Salta, Tucumán y otras provincias del norte acompañen el reclamo.

    El punto central excede la pelea política entre Nación y Provincia. Sin energía disponible y previsible, las economías regionales quedan condicionadas. Industrias, comercios, proveedores y trabajadores dependen de un sistema que necesita planificación de largo plazo y no solo respuestas cuando llega la emergencia.

    Para San Martín, Orán y el norte productivo, la discusión energética es clave. La región necesita gas, rutas, conectividad e infraestructura para sostener actividad económica y atraer inversiones. Cuando esos servicios básicos fallan, el costo se traslada a empresas, empleos y precios.

    Salta además tiene una relación histórica con la producción gasífera, por lo que el reclamo adquiere una carga territorial mayor: una provincia que aportó recursos energéticos durante décadas vuelve a discutir cómo garantizar abastecimiento para su propia actividad industrial.

    El conflicto deja una señal clara. El corte de gas no fue solo un problema puntual de suministro, sino una advertencia sobre la vulnerabilidad energética del norte argentino. La salida dependerá de obras, coordinación política y decisiones que permitan pasar de la emergencia repetida a una planificación real para la producción.

  • La producción de autos cayó 18,3% en el primer semestre y refuerza la alerta industrial

    La producción de autos cayó 18,3% en el primer semestre y refuerza la alerta industrial

    Economía y Producción

    La producción automotriz cerró el primer semestre de 2026 con una caída acumulada del 18,3% frente al mismo período del año pasado, un dato que vuelve a encender señales de alerta sobre el nivel de actividad industrial en la Argentina. En junio, además, las terminales fabricaron 37.029 unidades, lo que representó una baja interanual del 13,6%.

    En los primeros seis meses del año se produjeron 204.658 vehículos, por debajo de los 250.478 registrados en igual tramo de 2025. El retroceso fue más marcado en el segmento de automóviles, que se desplomó 37,2%, mientras que en los utilitarios la merma fue mucho más moderada, de 2,9%.

    El dato no se explica por un solo factor. Por un lado, el sector enfrenta una mayor competencia de vehículos importados. Por otro, también pesa la menor demanda externa, en especial desde Brasil, que sigue siendo el principal destino de las exportaciones argentinas. A eso se suma un proceso de reacomodamiento dentro de las propias terminales.

    Las exportaciones también mostraron señales de enfriamiento. En junio cayeron 1,7% interanual y en el acumulado semestral la baja fue del 2,1%. Además del menor ritmo de compras desde Brasil, también se registró una retracción en los envíos a Paraguay, aunque hubo desempeños positivos hacia mercados como Chile y Colombia.

    Aunque Salta no tiene terminales automotrices, el movimiento del sector igual impacta en la economía local. Cuando la industria produce menos, se resienten cadenas vinculadas a concesionarias, venta de usados, talleres, autopartes, transporte y servicios asociados. También puede influir en los precios, en la disponibilidad de unidades y en las condiciones de financiamiento para quienes buscan cambiar o comprar un vehículo.

    Para las familias, comerciantes y pequeñas empresas del norte, el mercado automotor no es un tema lejano. La compra de un auto o una camioneta está atada al crédito, al costo de reposición y al nivel general de actividad. Por eso, una caída fuerte en la producción no solo refleja problemas fabriles: también funciona como termómetro del consumo y de la capacidad de inversión en la economía real.

    El dato del primer semestre deja una señal clara: la industria automotriz sigue sin encontrar una recuperación sostenida. En adelante, el foco estará puesto en si mejora la demanda, se estabilizan las exportaciones y reaparece un contexto más favorable para la producción, el empleo y la comercialización de vehículos.